miércoles, 4 de noviembre de 2026
 
     
Creevy visitó la casa de Maradona en Nápoles

El excapitán de Los Pumas celebró su cumpleaños 66 en Italia.



La estadía de Diego Maradona en Nápoles entre 1984 y 1991 dejó una huella imborrable en la historia del Napoli y del fútbol italiano. Pero además de las glorias deportivas, esos años configuraron un mapa urbano muy preciso: la casa donde vivió el astro argentino en Via Scipione Capece y dos puntos de encuentro habituales junto a su representante Guillermo Coppola definen hasta hoy la geografía maradoniana de la ciudad. Agustín Creevy, excapitán de Los Pumas reconvertido en youtuber, eligió Nápoles para festejar su cumpleaños número 66 y recorrió esos tres enclaves gracias a los consejos del propio Coppola, quien le indicó qué lugares visitar. La vivienda donde se instaló Diego se encuentra en el número 3/1 de Via Scipione Capece, en la exclusiva colina de Posillipo, con vista directa al monte Vesubio y al golfo napolitano. El inmueble fue facilitado originalmente por la dirigencia del club, encabezada por Corrado Ferlaino, y pertenecía a la familia del ingeniero Raffaele Tranchese. Maradona ocupó la totalidad del último piso integrando dos propiedades contiguas: en el sector con terraza vivía junto a su esposa Claudia Villafañe y sus hijas Dalma y Gianinna, mientras que en el ala restante funcionaban las oficinas de representación coordinadas por Gianni Aiello, además de habitaciones para familiares, invitados y el propio Coppola. "Tenía Guille el primero y Diego el segundo", explicó Creevy en el video de su canal de YouTube, mientras mostraba una placa en la pared exterior de la casa con el rostro del Diez y la inscripción 1984-1991. El edificio albergaba también a otros integrantes del plantel. En la planta baja vivía el defensor Ciro Ferrara, y en el subsuelo Maradona mandó instalar un gimnasio privado para complementar los entrenamientos en el club. A menos de dos kilómetros de ahí, sobre Via Catullo 11, se encuentra el Hotel Paradiso, también ubicado sobre los acantilados de Posillipo. La cercanía con el departamento convirtió a ese establecimiento en la base operativa secundaria de Coppola durante sus estadías en Italia. El hotel ofrecía terrazas con vista panorámica al mar y un entorno discreto ideal para reuniones comerciales y compromisos extradeportivos, lejos del asedio público que rodeaba al centro de entrenamiento de Soccavo. Coppola usaba los salones y suites para coordinar agendas de patrocinio, entrevistas y encuentros privados que requerían seguridad. El lugar también funcionó como punto de concentración previo a compromisos importantes y como escala en los recorridos nocturnos de la comitiva maradoniana por la ciudad. Fue ahí donde Creevy se cruzó con uno de los tantos fanáticos napolitanos del Diez. "Diego es como Dios. Porque él le dio una revancha al pueblo napolitano. Íbamos al norte de Italia contra la Juve, Milan y el Verona, que nos insultaban. Y él se peleó contra todos", dijo el hincha. Desde el hotel, el exrugbier se dirigió al tercer destino indicado por Coppola: el restaurante y pizzería Ciro a Mergellina, ubicado en el número 21 de Via Mergellina, frente al puerto deportivo. Ese local fue el espacio gastronómico preferido del entorno de Maradona durante todos sus años en la ciudad. Un recorrido que Creevy convirtió en un homenaje personal a quien sigue siendo mucho más que un ídolo deportivo para Nápoles. Seguí a Actualidad Nacional en X: @actualidad_nac
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