jueves, 29 de octubre de 2026
 
     
Ex embajador criticó sanciones por Malvinas

Carlos Sersale di Cerisano propuso una presencia militar conjunta entre Argentina, EE.UU. e Inglaterra, y advirtió contra el "pensamiento mágico".



El ex embajador argentino en el Reino Unido durante la gestión de Mauricio Macri, Carlos Sersale di Cerisano, salió a cuestionar las sanciones que el Gobierno nacional aplica a empresas petroleras que operan en las Islas Malvinas. El diplomático, con más de cuatro décadas de trayectoria en puestos multilaterales y bilaterales, planteó además una propuesta que generó controversia: establecer una presencia militar conjunta entre Argentina, Estados Unidos y el Reino Unido en el archipiélago. Con esa idea como punto de partida, Sersale di Cerisano sostuvo que el debate sobre Malvinas suele quedar atrapado entre la reivindicación emocional e iniciativas sin una proyección diplomática concreta. "Hay que diferenciar el sentimiento, que es válido, de pensar en términos estratégicos para que haya una negociación sobre las cuestiones de fondo", señaló el exfuncionario. Sobre las sanciones, aclaró que pueden ser un instrumento legítimo siempre que se usen como herramienta negociadora y no como fin en sí mismas. Recordó que esas medidas existen desde 2013 y advirtió que ampliarlas sin criterio puede terminar afectando sectores que nada tienen que ver con la disputa. "Hay que evitar la utopía retrospectiva", resumió, apuntando contra quienes esperan soluciones mágicas o ajenas a la capacidad de decisión argentina. El diplomático propuso enmarcar la disputa de soberanía dentro de una estrategia integral que vincule las islas con el desarrollo de la Patagonia continental, la plataforma marítima y los recursos energéticos nacionales. En ese sentido, recordó iniciativas impulsadas entre 2018 y 2019, e incluso en los años 90, que buscaban crear zonas de exploración conjunta donde las secretarías de Energía de ambos países pudieran aprobar proyectos en forma coordinada. Eso, explicó, daría seguridad jurídica a inversiones en el sector hidrocarburífero, teniendo en cuenta que Argentina tiene 18 licitaciones offshore activas en su zona económica exclusiva. Para Sersale di Cerisano, la discusión no puede reducirse a un archipiélago aislado. "No es solo Malvinas, un conjunto de islas en el fin del mundo. Es todo un sistema que incluye las costas y tierras de la Patagonia y la plataforma marítima continental", subrayó. Desde esa perspectiva, identificó como áreas clave la política, la infraestructura, la logística, la conectividad e la eliminación de normas que limitan la capacidad argentina de actuar en la región. El ex embajador también cuestionó la efectividad de los reclamos formales frente a empresas que operan sin autorización del Estado argentino. Afirmó que una nota verbal no resuelve nada y que la solución pasa por generar opciones propias. Al mismo tiempo, alertó sobre el riesgo de que las sanciones se extiendan a cadenas de proveedores, lo que terminaría perjudicando a sectores que no tienen relación directa con las actividades cuestionadas. Por último, pidió abandonar tanto la nostalgia como el pensamiento mágico. "Hay que salir de la idea de que alguien te lo va a resolver desde afuera y utilizar el contexto internacional para poder avanzar realmente", cerró, insistiendo en que una discusión abstracta sobre soberanía bloquea cualquier posibilidad de negociación concreta.
   
     
 
 
 
 
 
 
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