miércoles, 28 de octubre de 2026
 
     
Obras sociales: luego de tres reuniones secretas y fallidas

Los dirigentes de la central obrera se quejan de que el ministro de Salud, Mario Lugones, aún no dio respuesta a los reclamos por el agravamiento de la situación



En laCGTse prendieron las luces rojas:la crisis de las obras sociales se agudiza semana tras semana,con cortes de prestaciones y problemas de pago que obligan a la estructura gremial a derivar millonarios recursos para mantener el sistema de salud, pero esa decisión estácomplicando el funcionamiento de los sindicatos. Hace un mes, el dirigente que advirtió públicamente sobre este cuadro crítico fueLuis Barrionuevo,líder del Sindicato de Gastronómicos, quien, en el programa de Carlos Pagni en LN+, comparó este momento con lo sucedido enlos años 90,antes de la asunción de Carlos Menem, cuando “todos los gremios estaban en convocatoria y las obras sociales se fundieron porque sacaron la plata del sindicato para poner en la obra social, con lo cual la crisisse llevó puesto a los dos”. “Todos están sacando plata del sindicato, por lo quevamos camino a tener problemas en las estructuras sindicales,donde tenemos las escuelas, campings, vacaciones, cooperadoras -describió-. Hay un montón de elementos alrededor del sindicato que también representan plata y quehoy no te alcanzan”. El dirigente gremial dijo que, ante ese cuadro, hay que plantearle al Gobierno: “O resuelven el problema o hay que decirle a Mario Lugones, el ministro de Salud:‘Acá tenés las llaves, manejá vos la obra social’”. Se trata de una solución extrema, que nadie contempla seriamente, pero que revela la dificultad para salir del laberinto en el que se están los sindicalistas: al cabo detres reuniones reservadasque mantuvo con la CGT, realizadas en la sede de la UOCRA, dicen que el ministro siguesin respondera las propuestas que le efectuaron para superar una crisis de las obras sociales que los expertos cegetistas califican de“casi terminal”. Tras el último de esos encuentros, que tuvo lugar a fines de septiembre, el panoramaempeoró:según fuentes de la CGT, alrededor de un90%de la plata delFondo Solidario de Redistribución (FSR),que se nutre del aporte de trabajadores y empresarios para pagar los reintegros a las obras sociales, se destina hoy alas prestaciones por discapacidad,que demandan un gasto cercano almillón de pesos por afiliadoen promedio y que representan unos160 mil millones de pesos por mes, lo que dejamuy poco margenpara reintegrar a las obras sociales el dinero de las prestaciones de alta complejidad y medicamentos más costosos. Las prestaciones por discapacidad representan desde hace añosel mayor porcentajede los gastos del sistema de obras sociales:en 2017 equivalía al22%del FDS; en 2019, al37%;en 2019, al50%y hoy,casi al 90%. Ese fue uno de los puntos que reclamó la CGT a Lugones: que los gastos en transporte y educación que insuman las personas con discapacidad seanaportados por los ministerios o áreas del Gobierno respectivasy girados al Fondo Solidario de Redistribución, algo que ya le plantearonsin éxitoal gobierno deAlberto Fernández. Luis Scervino,ex titular de la Superintendencia de Servicios de Salud y director de la obra social de Obras Sanitarias, es un sanitarista que asesora a la CGT y dijo aInfobae: “Estamos en una encerrona. La Argentina financia la atención médica esencialmente a través de un modelo de seguridad social, es decir, con aportes y contribuciones, perola caída del poder adquisitivo del salario,a la quese sumaun aumento exponencial del gasto médico,obliga a las obras sociales acubrirlo, y cuando no se puede por el alto costo, termina judicializándose.Esto es una olla a presión”. Si las obras sociales estánal borde del colapsose debe a diversos factores, como se detalla en uninforme elaborado por la CGT:allí se alertó que más de11 millones de beneficiarios,equivalentes al 78,5% del padrón de las obras sociales nacionales,no generan recursos suficientespara financiar las prestaciones exigidas por el Programa Médico Obligatorio (PMO) y que el sistema destina9% del salarioal financiamiento de la cobertura médica, pero la pérdida de poder adquisitivo ronda el30%.A esa caída se suma el aumento de los servicios asistenciales, que, según la CGT,superó ampliamentelos índices del costo de vida. “La situación económica financiera general del sistema de obras sociales está viviendouna crisis graveque para muchas organizaciones escasi terminalpor imposibilidad fáctica de brindar servicios asistenciales básicos”, advirtió la central obrera en su informe. Como la mayor parte de las obras sociales necesitaasistenciade sus sindicatos para evitar la cesación de pagos, sostuvo la CGT,esa dependencia financiera repercute sobre la cadena de pagos a los prestadores,con efectos sobre la calidad de la atención, los tiempos de espera para acceder a prácticas médicas y el malestar de los afiliados, mientras lacapacidad de compra de medicamentosse redujo, en promedio, un40%.
   
     
 
 
 
 
 
 
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