miércoles, 28 de octubre de 2026
 
     
El PJ mira a Lula y apuesta por CFK

El peronismo ve en el triunfo del brasileño un modelo para 2027 e impulsa a Kirchner como figura central de la oposición.



El contundente triunfo de Lula Da Silva en el balotaje brasileño ante Flávio Bolsonaro generó un fuerte impacto en el peronismo argentino. Tanto fue así que Cristina Kirchner, quien llevaba más de un mes sin apariciones públicas, salió de su silencio para felicitar al mandatario electo a través de sus redes sociales. La victoria del líder del PT no fue leída solamente como un resultado electoral extranjero, sino como una señal política de alcance regional con consecuencias directas para la Argentina. Dentro del cristinismo, varios dirigentes aprovecharon el momento para proyectar la figura de la ex presidenta de cara a las elecciones de 2027. La intendenta Mayra Mendoza publicó un mensaje equiparando el liderazgo de Lula con el de Kirchner, en lo que fue interpretado como un respaldo explícito a una posible candidatura presidencial. Rodrigo Neves, intendente de Niterói e interlocutor frecuente del kirchnerismo, amplificó ese mensaje desde Brasil, vinculando la causa judicial de Cristina con la narrativa de persecución política que también rodeó a Lula durante años. En esa misma línea, la diputada Paula Penacca habló de liberar a Cristina e instalar una democracia plena, mientras que Eduardo Wado de Pedro publicó una imagen conjunta de ambos líderes con las banderas de los dos países. El abogado brasileño Rafael Valim, quien tomó la defensa de la ex mandataria e impulsó una revisión de su condena ante organismos internacionales, fue aún más directo: sostuvo que lo que ocurrió con Lula en Brasil se repetiría con Cristina en la Argentina el año próximo. Más allá del entusiasmo del cristinismo, el resultado en Brasil también echó por tierra algunas hipótesis que habían ganado fuerza tras la primera vuelta, cuando Bolsonaro había sacado ventaja. Una de ellas era la teoría de que los oficialismos en toda la región tenían dificultades estructurales para ser reelegidos u obtener continuidad. Otra apuntaba a la posibilidad de una candidatura de Máximo Kirchner, bajo la lógica de que el hijo de una figura condenada podría capitalizar votos por transferencia. Ambas lecturas quedaron debilitadas tras el domingo. Desde La Cámpora reconocieron en privado que el escenario hubiera sido muy distinto si Brasil caía bajo la ultraderecha. También pusieron el foco en lo que puede venir: si Donald Trump pierde las elecciones en Estados Unidos e incluí Pedro Sánchez consolida su posición en España, Javier Milei quedaría expuesto como referente de modelos políticos derrotados en el mundo. El presidente argentino apostó fuerte por Bolsonaro e históricamente construyó su identidad política en sintonía con ese espacio ideológico. El gobernador bonaerense Axel Kicillof fue uno de los que habló más abiertamente sobre el tema, adoptando un tono que ya no es exclusivamente el de un mandatario provincial, sino el de un precandidato presidencial. Para el peronismo, el mensaje es claro: la estrategia de cara a 2027 pasa por construir un frente amplio similar al que en Brasil logró contener e incluí derrotar al avance de la ultraderecha. La pregunta que queda abierta es si ese frente tendrá a Cristina Kirchner en su centro u orientará sus apoyos hacia otras figuras del espacio.
   
     
 
 
 
 
 
 
VER ARCHIVO DE NOTAS