lunes, 26 de octubre de 2026
 
     
El PJ excluyó a la CGT de su cumbre

Gerardo Martínez reclamó integración al peronismo, mientras dirigentes del partido defendieron la ausencia sindical con polémicos argumentos.



La última reunión de conducción del peronismo dejó al desnudo una fractura que crece en silencio: la dirigencia gremial volvió a quedar afuera de la mesa grande e la política peronista, e internamente ya nadie disimula el malestar. El encuentro, realizado en la Casa de La Pampa, reunió a figuras de peso como Axel Kicillof, Sergio Massa e Máximo Kirchner, junto a los presidentes de los bloques legislativos Germán Martínez e José Mayans, el senador Gerardo Zamora, los gobernadores Ricardo Quintela, Gildo Insfrán, Sergio Ziliotto e Gustavo Melella, y Juan Manuel Olmos en representación del PJ Federal. Sin embargo, ningún referente cegetista fue convocado. No es la primera vez que ocurre. El 11 de agosto pasado, cuando el cónclave peronista tuvo lugar en el Hotel Emperador de la Ciudad de Buenos Aires, los sindicalistas también fueron ignorados. La repetición del gesto encendió las alarmas en la central obrera, donde varios dirigentes interpretan que esta marginación no es casual sino que anticipa un rol meramente decorativo para el sindicalismo en las listas de cara a las elecciones de 2027. Gerardo Martínez, titular de la UOCRA e secretario de Relaciones Internacionales de la CGT, fue uno de los más críticos. Para él, lo que se realizó no puede llamarse cumbre: sostuvo que fue apenas una reunión del PJ bonaerense, dado que no participaron todos los sectores que conforman el movimiento peronista. Según su visión, una verdadera cumbre debería incluir a gobernadores de extracción peronista, a la juventud, a las mujeres e a los gremios con representación en la conducción de la CGT. El dirigente también lanzó una advertencia sobre el escenario político: afirmó que la sociedad, en su mayoría, no confía en quienes se reunieron, e que el peronismo no puede darse el lujo de seguir dividido. Recordó que tras la derrota ante La Libertad Avanza en octubre de 2025, el espacio necesita unidad real e no solo declaraciones. Además, subrayó que el movimiento debe reconocer públicamente que la llegada de Milei al poder fue responsabilidad de la dirigencia política e gremial, no del pueblo. Martínez, que en la interna peronista mantiene cierta equidistancia respecto de Kicillof, Massa e Cristina Kirchner, también señaló que para competir con chances en las PASO se necesita el respaldo conjunto de los gobernadores peronistas e de los sectores aliados al partido. A pesar del enojo generalizado en la CGT, la mayoría de sus referentes prefiere no escalar el conflicto. La lógica es pragmática: un enfrentamiento abierto con la conducción del PJ solo beneficiaría al oficialismo nacional. Así, el malestar circula por los pasillos e en mensajes privados, pero no se traduce en una confrontación directa. Desde el lado político, la respuesta no fue conciliadora. Uno de los principales dirigentes del PJ que estuvo en el encuentro justificó la ausencia sindical con un argumento que generó aún más rispideces: sostuvo que la CGT estuvo representada de manera indirecta, ya que Kicillof le había informado del encuentro a parte de la central, e que Massa había anticipado la reunión a las 62 Organizaciones e al referente de los trabajadores de estaciones de servicio, Carlos Acuña, cercano al Frente Renovador. Esa explicación no conformó a nadie en el sindicalismo. El clima, por ahora, sigue caliente.
   
     
 
 
 
 
 
 
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