|
 |
| miércoles, 4 de noviembre de 2026 |
|
|
|
|
|
|
|
|
| |
|
|
|
|
|
|
|
| |
|
|
Ganancias a CEDEARs: el Gobierno retiró el proyecto
El texto, con más de 240 artículos y firmado por Caputo y Sturzenegger, fue enviado y retirado en menos de 24 horas.
El Poder Ejecutivo vivió una situación inédita e incómoda: envió al Congreso un proyecto de ley y pidió su retiro antes de que pasaran 24 horas. El texto, que superaba los 240 artículos, incluía una disposición que restablecía el impuesto a las Ganancias del 15% sobre los CEDEARs, los certificados de depósito argentinos que permiten invertir en activos del exterior desde el mercado local. Fue un inversor quien lo detectó y lo hizo público, desatando una crisis política que salpicó al oficialismo.
El proyecto original era amplio y ambicioso. Contemplaba modificaciones a más de una decena de normas vigentes, habilitaba la tokenización de activos, incorporaba instrumentos digitales como garantías, modernizaba pagarés, cheques y warrants, flexibilizaba el mercado de capitales, reformaba fideicomisos y fondos comunes de inversión, y buscaba ampliar el acceso al financiamiento para empresas y productores agropecuarios. Sin embargo, en el medio de ese extenso articulado se escondía la vuelta de Ganancias para las inversiones en CEDEARs.
La iniciativa llegó a la Cámara de Diputados con las firmas del jefe de Gabinete Diego Santilli, el ministro de Economía Luis "Toto" Caputo, el ministro de Desregulación Federico Sturzenegger y la ministra de Seguridad Sandra Monteoliva. Los mismos cuatro funcionarios firmaron después la nota solicitando su retiro.
Desde la Casa Rosada explicaron a los referentes del bloque libertario que el artículo sobre Ganancias era "un borrador viejo" que se había colado por error. Pero esa justificación no convenció a nadie y generó más malestar aún. Desde el propio espacio oficialista hubo reproches directos: "Firman sin leer. Es preocupante", dijeron algunos legisladores.
Lo que complicó todavía más la situación fue que el texto no solo había pasado por las áreas legales de las cuatro carteras ministeriales, sino que también fue revisado por la Secretaría de Legal e Técnica de la Presidencia, a cargo de María Ibarzábal Murphy. Según fuentes al tanto del proceso, Ibarzábal Murphy advirtió sobre la reimplantación del impuesto e igualmente se avanzó con el visto bueno del Ministerio de Economía. Eso descarta la teoría del error involuntario.
Quienes conocen el origen del proyecto señalan que la decisión de incluir ese artículo se tomó hace aproximadamente un mes, en una reunión de la Mesa Política en la que participó Sturzenegger y hubo contactos con el equipo de Santiago Bausili, titular del Banco Central.
El objetivo declarado era equiparar el tratamiento impositivo de los CEDEARs con el de la compra directa del activo extranjero al que representan. Bajo el criterio de "transparencia fiscal", las ganancias obtenidas a través de esos certificados habrían quedado alcanzadas por el mismo impuesto que paga quien compra directamente una acción en el exterior. En la práctica, un inversor argentino que operara CEDEARs desde el país habría recibido el mismo trato fiscal que quien adquiere esa misma acción de forma directa en mercados internacionales.
La oposición no dejó pasar la ocasión. El diputado Pablo Juliano, de Provincias Unidas, publicó en sus redes: "El Gobierno mandó al Congreso un proyecto de 240 artículos, firmado por Milei, Caputo y Sturzenegger, que le cobraba 15% de Ganancias a las inversiones en CEDEARs. Saltó un inversor y esta fue la respuesta de un asesor de Caputo. Si nadie se quejaba, pasaba. Ahora en el Congreso nos toca leer los otros 239 artículos, porque parece que ellos no lo hicieron".
Al interior del bloque libertario también hubo cruces. Un diputado del espacio resumió el dilema con crudeza: "No sé qué es peor, que crean que somos bobos o que intentamos poner un impuesto. En el primero tenemos ministros que no leen lo que firman, en el segundo que no tenemos un peso y necesitamos incrementar la recaudación. En ambos casos la resolución es mala".
El episodio dejó al Gobierno en una posición difícil: o reconoce que sus ministros firman proyectos sin leerlos, o admite que intentó subir impuestos a las inversiones y dio marcha atrás ante la presión. Ninguna de las dos opciones resulta favorable para una administración que hizo del ajuste fiscal y la desregulación sus banderas principales.
Seguí a Actualidad Nacional en X: @actualidad_nacMás noticias de Actualidad Nacional
|
|
|
| |
|
|
|
|
|
|
| |
|
|
|