viernes, 30 de octubre de 2026
 
     
Dos hermanos, condenados por amenazar a empresaria

Mauricio y Cristhian Taffarel recibieron 3 años de prisión en suspenso por dejar un paquete con balas en la casa de su exempleadora.



El Tribunal de Juicios y Apelaciones de Gualeguay condenó a tres años de prisión en suspenso a dos exempleados de la empresa FADEMI, una pyme familiar con sede en Larroque, provincia de Entre Ríos, por intimidar a una de las dueñas del emprendimiento en el contexto de un conflicto laboral. Los hermanos Mauricio Javier Taffarel, de 35 años, y Cristhian Aurelio Taffarel, de 29, fueron hallados culpables del delito de coacciones agravadas por anonimato. Si bien no deberán cumplir prisión efectiva, quedan obligados a respetar durante tres años una serie de condiciones: realizar 200 horas de trabajo comunitario y mantener una distancia mínima de 100 metros respecto de las víctimas. Las damnificadas son María Sylvia De Miguel y su hija María Laura Díaz De Miguel, abogada de la firma. FADEMI fabrica baterías para vehículos y se vio envuelta en un conflicto gremial con el Sindicato de Industrias Químicas y Petroquímicas, que comenzó con un reclamo salarial, derivó en un bloqueo sindical y terminó con una serie de despidos. La noche del 27 de enero de 2025, en la ciudad de Gualeguay —ubicada a unos 35 kilómetros de la planta fabril—, Cristhian Taffarel condujo el automóvil mientras su hermano Mauricio depositaba en la entrada del domicilio particular de las víctimas una caja de cigarrillos envuelta en un papel escrito con fibrón negro que decía "FAMILIA DE MIGUEL". Dentro del paquete había dos balas: una de fusil FAL y otra de pistola calibre 45. Las cámaras de videovigilancia del domicilio registraron con nitidez la ropa del agresor, incluso en colores. Dos días después, un allanamiento al domicilio de Mauricio Taffarel permitió hallar prendas idénticas a las captadas por las cámaras: un gorro tipo jockey beige con visera bordó, un short azul con dibujos blancos y ojotas de la marca Rider. La coincidencia resultó determinante para la investigación. Además, las cámaras del puesto caminero ubicado en la intersección de las rutas 12 y 16, acceso a Gualeguay, registraron el ingreso del vehículo el 27 de enero y su salida durante la madrugada del 28, horarios plenamente compatibles con el momento en que se depositó el paquete en la puerta de la casa. La propia María Laura Díaz De Miguel reconoció en las imágenes al hombre que arrojó el objeto intimidatorio. Según declaró, lo veía a diario en las carpas instaladas frente a la planta fabril, donde ambos hermanos participaban activamente de las protestas sindicales. En el domicilio de Cristhian Taffarel, en la localidad de Carbó, los investigadores encontraron en el dormitorio dos cajas de cigarrillos: una de la marca Chesterfield y otra de la marca Dolchester dorada, idéntica a la usada en el hecho. En esa segunda caja estaban los proyectiles. El oficial inspector Juan Gabriel Retamar, de la División Investigaciones de la Policía de Gualeguay, documentó además que el mismo vehículo había ingresado a la ciudad el 18 de enero de 2025, lo que llevó a los investigadores a considerar que los acusados habrían realizado previamente una tarea de reconocimiento del lugar. A las 0.28 del 28 de enero, el sistema del 911 de la Comisaría de Larroque registró el regreso del automóvil de Mauricio Taffarel, dato que terminó de ubicar temporalmente su presencia en Gualeguay durante la noche del hecho. El juez Darío Ernesto Crespo valoró el conjunto de pruebas y determinó que ambos actuaron como coautores del delito.
   
     
 
 
 
 
 
 
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