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| jueves, 29 de octubre de 2026 |
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El Senado aprobó beneficios fiscales para inversiones
El régimen RIIR, impulsado por la UCR, obtuvo 60 votos a favor y solo dos rechazos. Ahora pasa a Diputados para su sanción definitiva.
La Cámara alta dio luz verde esta tarde a un nuevo esquema de incentivos fiscales para inversiones de envergadura. El denominado Régimen de Incentivo para Inversiones Relevantes, conocido por sus siglas RIIR, permite acceder a beneficios impositivos —entre ellos la amortización acelerada en el impuesto a las Ganancias— para proyectos que superen los 12 millones de dólares. El texto fue girado a la Cámara de Diputados, donde se definirá si finalmente se convierte en ley.
La iniciativa fue motorizada desde el inicio por Eduardo Vischi, titular del bloque de la Unión Cívica Radical en el Senado, oriundo de Corrientes. En la votación en general cosechó 60 adhesiones y únicamente dos votos en contra, los de los senadores santacruceños Elena Gadano y José María Carambia, que impidieron la unanimidad.
El proyecto alcanza una amplia variedad de sectores. Abarca la adquisición, producción e importación de bienes muebles nuevos —con excepción de automóviles— amortizables en Ganancias, así como la construcción de obras en actividades industriales. También incluye equipos de riego, bienes de alta eficiencia energética y mallas antigranizo para el agro. Además, contempla bienes semovientes como terneras retenidas para reposición, embarcaciones pesqueras nuevas, equipos para la captura e industrialización de productos del mar, y maquinaria destinada a la transformación de la madera y el aprovechamiento de residuos forestales. Quedan expresamente fuera del régimen los activos financieros, de cartera y bienes de cambio.
Un aspecto clave que permitió avanzar con el articulado fue la incorporación de una cláusula a favor de los proveedores locales, propuesta por el radical Maximiliano Abad, el referente del PRO Martín Goerling y el peronista disidente Carlos Espínola. La norma exige que el plan de desarrollo presentado por el inversor incluya un compromiso de contratación de proveedores nacionales de bienes transables por al menos el 20% del monto total destinado a ese rubro, siempre que la oferta local esté disponible en condiciones de mercado.
El texto también prevé que, ante circunstancias objetivas que lo justifiquen, la autoridad de aplicación pueda solicitar la intervención de la Comisión Nacional de Comercio Exterior para verificar si los precios de los bienes importados, excluidos del cómputo del plan de proveedores nacionales, reflejan verdaderamente condiciones de mercado.
Vischi, al informar el proyecto, subrayó la importancia de garantizar estabilidad fiscal y legal para los inversores, y destacó la posibilidad de que las jurisdicciones locales adhieran al régimen comprometiéndose a no crear nuevos impuestos como Sellos u regalías. "Esto no es un privilegio tributario, sino una herramienta para movilizar el capital productivo a través de proveedores", señaló. La senadora mendocina Mariana Juri también fue una de las principales impulsoras de la iniciativa.
Desde el kirchnerismo, Jorge Capitanich anticipó el apoyo en términos generales pero formuló observaciones en lo particular. Cuestionó la existencia de asimetrías entre distintos regímenes, señaló que no se contempla el cupo fiscal en los presupuestos y criticó los saldos técnicos que las empresas no logran cobrar mientras enfrentan ejecuciones tributarias simultáneas.
El cierre del debate quedó a cargo de Patricia Bullrich, referente del espacio libertario en la Cámara alta, quien respaldó la iniciativa desde la perspectiva de la desregulación y el estímulo a la inversión privada como motor del crecimiento económico.Más noticias de Actualidad Nacional
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