sábado, 7 de noviembre de 2026
 
     

Malamud: el problema argentino es el Estado



El politólogo rechazó las explicaciones culturales y apuntó a la falta de premios y castigos institucionales como causa del estancamiento.

Malamud: el problema argentino es el Estado

El politólogo Andrés Malamud planteó que los problemas de la Argentina no tienen raíz cultural sino institucional. Para él, el Estado no genera los incentivos ni las consecuencias necesarias para ordenar la vida en sociedad: no premia a quienes cumplen las reglas ni castiga a quienes las violan. Esa es, según su análisis, la explicación central del estancamiento argentino. En una entrevista, Malamud también abordó la convivencia democrática local, el ascenso de Javier Milei y la crisis de representación que atraviesan los partidos tradicionales. Uno de los puntos más llamativos de su análisis fue la distinción entre agresividad retórica y violencia real. Según el politólogo, la Argentina es un país donde los cruces políticos son muy duros en las palabras, pero mucho más moderados en los hechos. Para ilustrarlo, comparó la situación local con el asesinato de candidatos, periodistas y funcionarios judiciales en otros países de América Latina, y con el asalto al Capitolio de Estados Unidos el 6 de enero de 2021. Esa cultura de resolución pacífica de conflictos, explicó Malamud, tiene una raíz histórica concreta: la violencia política de los años setenta dejó una derrota para todos los sectores involucrados, tanto para las organizaciones armadas como para las Fuerzas Armadas, cuyo proyecto de poder quedó desacreditado tras la dictadura y la Guerra de Malvinas. Ese aprendizaje doloroso contribuyó a consolidar un consenso en torno a la alternancia institucional. "Una democracia es un sistema en el cual nos deshacemos de nuestros gobernantes sin derramamiento de sangre", definió. Sin embargo, aclaró que esa estabilidad política no se tradujo en resultados económicos. La Argentina logró construir mecanismos de alternancia, pero no instituciones capaces de resolver sus problemas de fondo. Para explicar por qué los argentinos se comportan de una manera dentro del país y de otra cuando viajan al exterior, Malamud recurrió al concepto del dilema del prisionero, tomado de la teoría de juegos. Su tesis es que las personas actúan según sus intereses individuales cuando no hay reglas que hagan conveniente lo contrario. "Si te portás mal no hay castigo y si te portás bien no hay premio", resumió. Como ejemplo concreto señaló que los argentinos respetan los semáforos, las líneas peatonales y no tiran basura cuando están en el exterior. Eso demuestra, según él, que no hay un problema de valores o de cultura, sino de ausencia de consecuencias. En ese diagnóstico, el sistema judicial ocupa un lugar central. Malamud criticó que los gobiernos argentinos busquen garantías para los inversores en tribunales del exterior en lugar de fortalecer la Justicia local. "La casta de las castas es la Justicia", afirmó, al señalar que las debilidades institucionales afectan la confianza y dificultan la construcción de reglas previsibles. Al referirse al fenómeno de Javier Milei, el politólogo identificó dos motores: el rechazo a la dirigencia tradicional y la demanda de soluciones concretas frente a la crisis económica. Seguí a Actualidad Nacional en X: @actualidad_nac
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