viernes, 6 de noviembre de 2026
 
     

Manuel Antelo: de bares a Renault



Compró Renault Argentina en 1992 tras años como músico en Europa.

Manuel Antelo: de bares a Renault

Antes de convertirse en uno de los empresarios más relevantes del sector automotor argentino, Manuel Antelo recorría Europa con una guitarra al hombro, cantaba en bares e intentaba encontrar su lugar lejos del mundo de los negocios. Esa etapa de vida bohemia, que podría haber parecido un desvío, terminó siendo el punto de partida de una trayectoria extraordinaria que lo llevaría a adquirir Renault Argentina, construir compañías internacionales e impulsar proyectos en distintos países. Antelo repasó en una entrevista reciente las decisiones que marcaron su vida, las oportunidades que supo ver en medio de las crisis económicas y el impulso que lo llevó a volver a apostar por la Argentina. Nacido en Rosario, creció entre dos influencias muy distintas: su abuelo materno, un reconocido empresario del sector de autopartes, y su madre, de espíritu artístico e íntimamente ligada a la música. Esa combinación dejó una huella profunda en su carácter. A los 19 años viajó a París para estudiar Economía en La Sorbona, pero abandonó la carrera universitaria para dedicarse al canto. Durante varios años recorrió Europa e inclusive Estados Unidos, muchas veces caracterizado como gaucho e acompañado siempre por su guitarra. A los 26 años regresó a Rosario, retomó los estudios y se recibió de Contador Público, incorporándose luego a la empresa familiar del rubro automotriz. Sobre ese período no tiene dudas: fueron años de trabajo sin pausa. "Hay un momento de la vida que hay que hacer un esfuerzo descomunal... desde esos 26 años hasta casi 39 me maté trabajando", recordó. Durante la crisis económica de fines de los años 80, Antelo identificó una oportunidad donde otros solo veían problemas. Las compañías extranjeras querían abandonar el país y él comenzó a adquirir fábricas de componentes automotores. Así fue consolidándose como uno de los principales fabricantes de autopartes del país. Con una frase contundente resumió su filosofía: "Solamente en el diccionario la palabra 'éxito' está antes de 'trabajo'; en la vida real tenés que trabajar". El gran salto llegó en 1992, cuando se abrió el proceso de venta de Renault Argentina, empresa que hasta entonces pertenecía al Estado francés. Antelo no figuraba entre los grupos económicos inicialmente seleccionados para la negociación, pero logró incorporarse al proceso y concretar la operación. "Una cosa es ser autopartista y otra era ser fabricante de autos y comprar una de las compañías más grandes de Argentina al Estado francés", explicó para dimensionar lo que significó ese paso. Luego de firmar la compra, los ejecutivos franceses organizaron una celebración exclusiva en el histórico Pub Renault, sobre los Campos Elíseos de París. Una ciudad que Antelo conocía bien desde sus años de músico callejero, y que ahora lo recibía como empresario internacional. Una historia que difícilmente podría haberse escrito de otra manera. Seguí a Actualidad Nacional en X: @actualidad_nac
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