lunes, 2 de noviembre de 2026
 
     
Milei y Trump: qué cambia tras el voto

El analista Facundo Nejamkis evaluó cómo el resultado legislativo en EE.UU. puede afectar el respaldo de Washington al gobierno de Milei.



A pocas horas de las elecciones de medio término en Estados Unidos, la mirada de la política argentina volvió a posarse sobre Washington. El resultado que enfrente Donald Trump en el Congreso podría modificar los márgenes de una relación que el gobierno de Javier Milei considera clave para sostener su programa económico. Sin embargo, el analista político Facundo Nejamkis recomendó cautela: "Hay que ser cautos", advirtió al momento de evaluar el impacto posible. El vínculo con la Casa Blanca se sigue de cerca en Argentina, desde los movimientos del mercado cambiario hasta el calendario electoral de 2027. Para Nejamkis, si persisten las dudas sobre la estabilidad local, el país podría volver a buscar asistencia hacia el norte. "Es posible que Argentina vuelva a necesitar a Estados Unidos", afirmó el analista. Nejamkis sostuvo que un mal resultado republicano no implicaría, por sí solo, un quiebre inmediato en el respaldo de Washington a la administración de Milei. La magnitud de esa derrota y la composición final del Congreso serán determinantes para medir hasta dónde puede llegar el condicionamiento sobre el presidente estadounidense. Según explicó, Trump necesitaría una caída amplia para quedar verdaderamente limitado en el Senado. Perder una mayoría no alcanza necesariamente para bloquear todas las decisiones del Ejecutivo ni para modificar de forma automática su política hacia la Argentina. De todos modos, el escenario obligaría a una nueva negociación. Nejamkis señaló que Trump ya anticipó que, ante un Congreso adverso, podría recurrir al veto para frenar proyectos opositores, mientras sus adversarios tendrían capacidad de obstaculizar iniciativas de la Casa Blanca. El interés argentino en esos comicios se vincula con la ayuda que el país recibió antes de las últimas elecciones locales. El analista mencionó, entre otros elementos, una intervención directa sobre el mercado cambiario, una medida que ubicó fuera de los antecedentes conocidos para una campaña argentina. Nejamkis incluso puso en duda que Estados Unidos haya intervenido de modo similar durante un proceso electoral en otro país, lo que explica por qué el resultado legislativo estadounidense es seguido en Buenos Aires como algo más que una disputa interna. Para Nejamkis, el alcance del apoyo externo dependerá también de lo que ocurra puertas adentro. La evolución del programa económico, la recesión, el atraso cambiario y las compras de dólares conforman un cuadro que el Gobierno deberá resolver con sus propias herramientas antes de depositar expectativas en aliados internacionales. El analista remarcó que la presión sobre el dólar suele crecer durante los años electorales. Si esa dinámica se profundiza, la administración libertaria podría encontrarse nuevamente ante la necesidad de un respaldo externo que le permita atravesar períodos de incertidumbre. Sin embargo, Nejamkis ubicó el eje de la próxima competencia en la gestión. "Milei compite con Milei", sostuvo, al señalar que los oficialismos llegan a las urnas condicionados principalmente por el resultado de sus propias decisiones, más allá del apoyo exterior. La consolidación de la estabilización económica aparece, bajo esa mirada, como una condición central. Un período de crecimiento anual sostenido reduciría el peso que hoy tienen los vínculos internacionales en la conversación política e económica alrededor del Gobierno. Al comparar el ciclo actual con experiencias recientes, Nejamkis definió al programa de Milei como un punto intermedio entre la estabilización de los años 90 e el gradualismo de Mauricio Macri, combinando avances reconocibles en el presente con carencias que, a su juicio, todavía separan al Gobierno de aquel antecedente histórico. Seguí a Actualidad Nacional en X: @actualidad_nac
   
     
 
 
 
 
 
 
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