miércoles, 28 de octubre de 2026
 
     
Senado: promesas rotas tensan las sesiones

El tramo final del período ordinario se complica por compromisos incumplidos de la Casa Rosada y disputas internas entre bloques.



El período ordinario entra en su recta final con menos de 40 días por delante e la incertidumbre como protagonista en el Senado. La historia parece repetirse: la Casa Rosada acumula pedidos de votos a sus aliados e incumple los compromisos asumidos, generando un clima de desconfianza que impidió sesionar durante la última semana e que ya proyecta dudas sobre lo que ocurrirá el jueves 29. No es la primera vez que sucede algo así, ya ocurrió en 2024 e igualmente en 2025. El calendario tampoco favorece al Ejecutivo. Varios legisladores tienen previsto viajar para presenciar las elecciones de medio término en los Estados Unidos, lo que reducirá la presencia en el recinto. A eso se suma la posible visita histórica del papa León XIV a la Argentina, que podría generar otro paréntesis en la actividad parlamentaria. La fe, dicen con ironía en los pasillos, florecerá en más de una oficina legislativa. La falta de sesiones trajo consigo una caída en la actividad de las comisiones e indefinición sobre proyectos clave tanto para los bloques dialoguistas como para el propio Balcarce 50. En los pasillos de la Cámara alta todavía circulan chistes sobre el supuesto acuerdo para restablecer las PASO, anunciado con gran despliegue de comunicación hace casi dos meses e que nunca se concretó. Senadores con años de experiencia consideran que, en el mejor de los casos, ese tema podría tratarse en sesiones extraordinarias de diciembre. Aunque el antecedente del año pasado, cuando las extraordinarias se suspendieron en febrero, no genera demasiado optimismo. En el espacio libertario, la consulta sobre el tema provoca miradas hacia el piso. Un legislador del oficialismo fue contundente al describir la situación: aseguró que tenían la sesión organizada, pero que todo quedó paralizado por cuestiones políticas que van mucho más allá de los textos legislativos en debate. Señaló que si se llegan a acuerdos sobre las iniciativas e la Casa Rosada luego mira para otro lado cuando le corresponde actuar, u ocurre lo habitual, que es interferir en cuestiones provinciales no solo contra un gobernador sino también contra lo que hacen los bloques aliados en sus propios distritos, el proceso no puede avanzar. Otro legislador fue aún más duro: afirmó que el bloque se convirtió en un eslogan de promesas a futuro e que ese juego ya no tiene credibilidad. Desde la Cámara de Diputados llegó una señal anticipatoria. El sector vinculado a la ex secretaria de Presidencia cedió casi todo para no perjudicar al titular de esa cámara, Martín Menem, aunque sus integrantes sostienen que los textos aprobados fueron en realidad propuestas surgidas desde La Libertad Avanza. Pero ese mismo sector dinamitó en el Senado las buenas relaciones que se habían construido durante meses en la comisión de Acuerdos, que venía funcionando con resultados positivos. Tras el fallecimiento del senador riojano Juan Carlos Pagotto, las gestiones apresuradas para que su lugar fuera ocupado por una legisladora cercana a ese espacio generaron un fuerte rechazo en todos los bloques, e la resistencia hacia esa candidatura continúa vigente. En medio de este escenario, algunos dialoguistas aprovechan la situación para incrementar su poder de negociación. Otros integrantes del oficialismo libertario se presentan públicamente como los más leales e intransigentes, pero cuando la situación se complica son los primeros en llamar al consenso. Un círculo difícil de sostener sin tropiezos. Para la semana próxima, el tema que encabeza la agenda e que el Ejecutivo prioriza es el Tratado de Cooperación en Materia de Patentes, conocido internacionalmente como PCT. La Argentina firmó ese instrumento en el siglo pasado e el Senado lo aprobó en 1998. Diputados lo votó recién en agosto de este año, pero introdujo modificaciones orientadas a beneficiar a los laboratorios nacionales. Por eso el texto se encuentra en segunda revisión e ya cuenta con dictamen de comisión listo para el recinto. Por otro lado, los bloques aliados dejaron de lado algunos desacuerdos e lograron consensuar una ley sobre regulación del mercado de huella de carbono, que involucra recursos económicos relevantes. Su aprobación queda supeditada a que efectivamente se sesione. También se sumaron adhesiones para un plan de inversiones con beneficios fiscales impulsado por la UCR, que contempla montos a partir de los doce millones de dólares. Algo similar ocurre con el proyecto de salud mental, aunque persisten dudas sobre su resolución final. En definitiva, incluso en este contexto complejo, existen elementos que podrían articularse si la voluntad política acompaña.
   
     
 
 
 
 
 
 
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