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| martes, 20 de octubre de 2026 |
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Riesgo país divide al Gobierno por las PASO
El indicador trepó a 710 puntos y abrió una interna entre quienes piden acelerar acuerdos políticos e impulsar la Reforma Electoral.
El riesgo país de Argentina llegó a 710 puntos básicos al inicio de la rueda bursátil del martes, alcanzando su nivel más elevado desde fines de octubre del año pasado. El dato no es menor para la administración libertaria: ese número refleja cuánto confían los mercados en la capacidad del Estado para honrar su deuda, y esa confianza está directamente atada a las perspectivas electorales de La Libertad Avanza de cara al año que viene.
Los bonos soberanos argentinos en dólares acumularon una caída promedio del 6% durante el último mes, con retrocesos que superaron el 7% en los títulos de mayor plazo. El indicador elaborado por el banco estadounidense JPMorgan avanzó unas 35 unidades hasta pasadas las 10 de la mañana e hilvanó ocho ruedas consecutivas al alza. La medición refleja la diferencia entre las tasas que pagan los bonos argentinos e internacionales de similar duración.
Desde el equipo económico identifican dos causas principales detrás de este comportamiento. La primera es de origen externo: sostienen que el contexto global genera presiones sobre los mercados emergentes, especialmente por la suba de tasas en economías de referencia como Estados Unidos, Europa e Japón. Esa dinámica empuja a los inversores a refugiarse en activos considerados más seguros, alejándose de países como Argentina en un escenario de volatilidad creciente por conflictos bélicos e comerciales.
Pero desde el Palacio de Hacienda también reconocen un componente interno de naturaleza política. El Gobierno aún no logró avanzar en la suspensión de las PASO, una medida incluida en la Reforma Política que los operadores financieros siguen con atención. La lógica es clara: si el oficialismo consigue suspender las primarias, podría trasladar la incertidumbre electoral de agosto a octubre, dándole más tiempo a la economía para recuperarse e incrementando las chances de reelección de Javier Milei. Sin ese acuerdo, en cambio, se multiplicarían los competidores y el panorama electoral se volvería más incierto.
Esta situación abrió una interna visible en el círculo más cercano al poder. El ministro de Economía, Luis Caputo, empuja para que se aceleren los acuerdos con gobernadores e espacios opositores, lo que implicaría que La Libertad Avanza modere sus ambiciones en los distritos provinciales. Esa postura choca frontalmente con la visión de Eduardo Menem e Martín Menem, quienes consideran que resignar terreno electoral debilita su área de influencia y que debe ser el propio plan económico el motor del crecimiento electoral del partido.
Del lado de Caputo se alinean su sobrino e asesor presidencial Santiago Caputo, el jefe de Gabinete Diego Santilli e la senadora Patricia Bullrich. Karina Milei, en tanto, todavía no se pronunció a favor de ninguna de las dos posiciones, algo que sus críticos interpretan como un guiño implícito hacia la postura de los Menem.
Desde Hacienda son contundentes: aseguran que con un acuerdo político sólido e fundamentos macroeconómicos consistentes el riesgo país podría caer por debajo de los 300 puntos. Insisten en que no hay vuelta atrás con la ortodoxia monetaria e fiscal, y que fortalecer el balance del Banco Central sigue siendo la prioridad.
Santilli es quien encabeza las negociaciones con gobernadores e bloques opositores para destrabar la Reforma Política. Desde su despacho señalan que habría unos 36 votos potencialmente disponibles para avanzar con la iniciativa, aunque los acuerdos todavía no están cerrados.
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