martes, 20 de octubre de 2026
 
     
El conflicto de los Metrodelegados: una tormenta perfecta

Para el gobierno de Jorge Macri y el sindicato de los subtes hay otros componentes que complican la solución del diferendo laboral que terminó con la detención de tres



Más allá de los argumentos de cada una de las partes, el conflicto entre el gobierno porteño y los Metrodelegados se convirtió en el escenario de unatormenta perfecta.Y la solución se dificulta porque todos tienen para ganar y perder mucho más que lo que se ve sobre la superficie. En la administración deJorge Macriestán dispuestos a ir a fondo contra las“medidas salvajes”del sindicato que lideraNéstor Segovia,decisión que le pone fin a la actitud tolerante y negociadora que mantuvo la gestión deHoracio Rodríguez Larretahacia el gremialismo. El lema“ley y orden”que enarbola el jefe de Gobierno dejó de ser la clásica consigna retórica de muchos funcionarios y dirigentes políticos y se convirtió en el eje de unaidentidad reforzadapara el macrismo porteño, que le reditúa una fuerte alza en encuestas de imagen y, como espera,un camino más firme hacia su reelección. La palabra“ceder”no figura hoy en el diccionario del PRO de la Ciudad porque equivaldría a dejar malherida una postura de intransigencia que podría implicar unenvalentonamiento de los sindicatosque le complicaría la gestión a Jorge Macri y, además, hacerleperder los votos más alineados con Javier Mileien su distrito. La misma postura severa tomó el gobierno porteño ante elSindicato de Camionerospor su reclamo deindemnizacionespara el personal de recolección de residuos en los contratos que regirán entre 2028 y 2038. Jorge Macri decidióno incluir esa demandaen la renovación del servicio, algo que rompe una tradición que afianzó su primo Mauricio y mantuvo Rodríguez Larreta. Se trata de la llamada“Ley Moyano”,esanorma no escritapor la cual Camioneros viene logrando desde 1998 que cada vez que una empresa gana una concesión de servicios o cambia de accionistas,despida al personal, lo indemnice y lo vuelva a contratar. Esa “ley”, en realidad,no tiene ningún basamento jurídicosino sólo un fundamento basado en elpoder de fuegodel sindicato liderado por los Moyano. Pablo Moyano,secretario adjunto del gremio, lideró hace dos semanas unamovilizaciónde los trabajadores de recolección de residuos ante la Comuna I y amenazó: “Vamos a hacer la cantidad de marchas, asambleas y paros que tengamos que hacer, peroa la indemnización la vamos a defender con nuestra vida”. Como anticipóInfobae,sin embargo, el gobierno porteño está dispuesto a llevarhasta sus últimas consecuenciasla determinación deno pagarlas indemnizaciones en el próximo contrato de recolección de residuos, que representan unos 200 millones de dólares, porque las consideraun privilegio sin base legal algunafrente a los derechos del resto de los trabajadores. Esa misma posición inflexible es la que Jorge Macri sostendráa rajatablaante los Metrodelegados. Esta mañana, respaldó las detenciones de trabajadores del subte y afirmó que“el que bloquea un servicio esencial va preso”, luego dela interrupción total de las seis líneas y el Premetroregistrada este martes por la mañana. El jefe de Gobierno, que difundió el mensaje desdeEspaña,donde se encuentra en el marco de una visita oficial, agregó: “En mi gestión las cosas por su nombre: lo que la Justicia ordena se cumple. No vamos a aceptar extorsiones mafiosas”. En el caso de losMetrodelegados,este conflicto también se transformó en untest decisivo.No sólo porque detuvieron a su actual titular y al referente más fuerte de la izquierda sino porque, además, se trata deNéstor Segovia y Claudio Dellecarbonara,quienes competirán el 26 de noviembre próximo en laseleccionespara renovar autoridades en esa organización gremial.
   
     
 
 
 
 
 
 
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