lunes, 19 de octubre de 2026
 
     
En plena tensión por Malvinas, el Gobierno dispuso comprar

El decreto, publicado en el Boletín Oficial y firmado por Javier Milei y el ministro Carlos Presti, impide conocer el tipo de material, el costo y el proveedor



El Gobierno clasificó comosecreto militar una nueva compra de equipamiento para las Fuerzas Armadas, según el Decreto 1205/2026 publicado este lunes en elBoletín Oficial. La norma, firmada por el presidenteJavier Mileiy el ministro deDefensa, teniente generalCarlos Presti, ampara bajo reserva absoluta las operaciones contractuales vinculadas a una adquisición cuyo detalle —tipo de material, costo, proveedor y fuerza destinataria— quedó fuera del alcance público. La decisión se conoce en plena escalada diplomática entre laArgentinay elReino Unidopor la soberanía de lasIslas Malvinas. En las últimas semanas, el presidenteMilei anunció sanciones contra empresas petrolerasque operan en el archipiélago sin autorización argentina, presentó denuncias penales contra varias de ellas, instruyó un procedimiento dearbitraje ante la ONU bajo la Convención sobre el Derecho del Marpara frenar el proyecto de extracción de crudoSea Lion, y ordenó la construcción de una base naval enTierra del Fuego. Londres respondió convocando a la embajadora argentina para entregarle una nota de protesta y el primer ministroAndy Burnhamadvirtió ante el Parlamento quesu país será “implacable” en la defensa de los derechos de los isleños. El decreto invoca la Ley de Defensa Nacional (23.554), la Ley de Reestructuración de las Fuerzas Armadas (24.948) y el Decreto 9390/63, que define como“secreto militar”toda adquisición, fabricación o construcción que resulte de importancia fundamental para la preparación y el empleo de lasFuerzas Armadas. Al activar esa clasificación, los organismos contratantes quedan exceptuados de cumplir con las disposiciones de publicidad y difusión que rigen las compras del Estado. La medida no es aislada. Desde que asumió, el Ejecutivo dictó al menos cuatro decretos de este tipo. Los tres anteriores —los decretos 370/24, 807/24 y 1073/24— estuvieron vinculados a la incorporación de los aviones de combateF-16 Fighting Falconadquiridos aDinamarca: cubrieron la operación de compra, la construcción de la infraestructura necesaria y los contratos complementarios gestionados mediante el programa estadounidense Foreign Military Sales (FMS). Un cuarto decreto,el 735/26, clasificó la exportación temporal de material de esos aviones para tareas de mantenimiento y actualización. El nuevo decreto, sin embargo, tramita bajo un expediente diferente (EX-2026-97868854-APN-SSGA#MD) y no contiene ninguna referencia a losF-16ni a laFuerza Aérea. La Subsecretaría de Gestión Administrativa delMinisterio de Defensafue designada como responsable de instrumentar los actos necesarios para concretar la operación. El decreto llega en medio de la mayor renovación militar argentina en décadas. Un relevamiento de la Unidad de Datos deInfobae, basado en registros del Sistema de Contrataciones Electrónicas y en acuerdos bilaterales, calculó que desde diciembre de 2023 hasta agosto pasado el Estado destinóUSD 445.026.954 a armamento, equipos militares y de seguridad. La cifra ya supera el gasto total de la gestión deAlberto Fernándezen ese rubro (USD 428,7 millones) y multiplica por seis el deMauricio Macri(USD 72 millones), pese a queMileiaún no completó tres años de mandato. Del total,USD 381,4 millones correspondieron a las Fuerzas Armadasy los USD 63,7 millones restantes al área de Seguridad. El grueso de las compras se concentró en 2024, con USD 357,8 millones, mientras que en 2025 el monto bajó a USD 59,4 millones y en los primeros siete meses de 2026 alcanzó los USD 27,8 millones. La adquisición estrella fue la de24 aviones de combate F-16—16 monoplazas y 8 biplazas— acordada conDinamarcaen abril de 2024 porUSD 301,2 millones, pagaderos en cinco cuotas anuales. Los primeros seis ejemplares llegaron al país el 5 de diciembre de 2025 y fueron presentados en el Área MaterialRío Cuarto, enCórdoba, con el presidente al frente del acto. Una segunda tanda de seis unidades arribó en septiembre de 2026, y laFuerza Aéreaestima que los 12 restantes podrían incorporarse antes de diciembre de 2027. La operación buscó recomponer una capacidad aérea de combate que laArgentinahabía perdido en 2015, cuando se retiraron los últimos Mirage del servicio activo. Fue gestionada por el entonces ministroLuis Petriy marcó un punto de inflexión en la política de defensa del gobierno libertario. El reequipamiento no se limitó al aire. ElEjércitoacordó conEstados Unidosla compra de8 vehículos blindados Stryker 8x8 por USD 20 millones, con la posibilidad abierta de ampliar la flota hasta 235 unidades en distintas configuraciones: transporte de infantería, evacuación médica, comando y apoyo de fuego. Una primera partida de 50 vehículos fue inspeccionada enTexasy se proyecta su llegada antes de que termine el año. En paralelo, elMinisterio de Defensaformalizó en marzo de 2026 un acuerdo para incorporarhelicópteros UH-60L Black Hawk, también provenientes de reservas estadounidenses. El programa contempla hasta 20 aeronaves con un techo presupuestario deUSD 140 millones, canalizadas a través del sistema de Ventas Militares al Extranjero. Se espera que los primeros cuatro lleguen antes de fin de año para reemplazar a los envejecidosAS332 Super Pumadel Batallón de Helicópteros de Asalto 601. LaArmada, por su parte, incorporó4 aviones de patrulla marítima P-3 Orionadquiridos aNoruegaporUSD 60 millones, destinados al control del Atlántico Sur y la zona económica exclusiva argentina. Completaron el cuadro 6 helicópterosBell 407GXipor USD 32,4 millones —comprados aCanadámediante un contrato de gobierno a gobierno— y 48 camionesUnimog U4000por USD 8,16 millones para la logística terrestre del Ejército.
   
     
 
 
 
 
 
 
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