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| domingo, 18 de octubre de 2026 |
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El Gobierno contraoferta para salvar el Súper RIGI
Economía analiza una propuesta para acercar posiciones con tres senadores aliados que frenaron el debate por el impacto en proveedores locales.
Con menos de 45 días para que concluyan las sesiones ordinarias, el Poder Ejecutivo realiza un último esfuerzo para desbloquear el Súper RIGI en el Senado, el régimen de inversiones destinado a proyectos que superen los USD 1.000 millones en industrias consideradas estratégicas para el futuro del país. La definición está en manos del Ministerio de Economía, conducido por Luis Caputo, que ya tiene sobre la mesa una nueva propuesta en análisis y se espera una resolución en los próximos días.
El entrampamiento surgió a comienzos del mes pasado, cuando tres senadores aliados pusieron reparos al articulado y frenaron el avance del proyecto. Se trata del radical Maximiliano Abad, de Buenos Aires; el peronista no kirchnerista Carlos Espínola, de Corrientes; e el jefe del PRO en la Cámara alta, Martín Goerling, de Misiones. Los tres exigen que se amplíe la definición del concepto de precio/calidad para evitar que el esquema favorezca importaciones que ya crecen al amparo del RIGI vigente, situación que genera preocupación en varias provincias. Además, proponen que el valor de los insumos locales en juego no exceda en más de un 15% el precio comparable de una oferta extranjera en igualdad de condiciones.
Semanas atrás, la referente libertaria en el Senado, Patricia Bullrich, había respaldado otros ajustes al texto, entre ellos una preferencia del 20% a favor de bienes de origen nacional, e incorporaciones vinculadas a la capacidad de conexión al sistema eléctrico e igual un esquema de abastecimiento que garantice cubrir la demanda máxima sin comprometer la seguridad energética.
En cuanto al mecanismo de verificación, los legisladores proponen que la autoridad de aplicación establezca una instancia de consulta con entidades empresarias representativas de los sectores involucrados. El objetivo es constatar si existen proveedores locales con capacidad real para atender los requerimientos de cada proyecto en condiciones competitivas de precio, calidad, cantidad, especificaciones técnicas e plazos de entrega, antes de declarar la insuficiencia u inexistencia de oferta nacional.
La nueva contraoferta oficial no cubriría en forma íntegra las demandas de los senadores aliados, aunque apunta a morigerar los cuestionamientos y generar condiciones para reanudar el debate. De lograrse un acuerdo e ingresar el texto al recinto, el proyecto volvería a Diputados en segunda revisión, lo que añade otra vuelta al proceso legislativo.
En paralelo, un avance en el Súper RIGI podría abrir camino a otra iniciativa demorada: el Régimen de Incentivo para Inversiones Relevantes (RIIR), que el senador Eduardo Vischi, también de Corrientes e jefe del bloque de la UCR en la Cámara alta, aguarda con expectativa. Ese esquema contemplaría proyectos desde los USD 12 millones para grandes empresas. Abad, Goerling e igual Espínola sugirieron incorporar un mismo artículo a ese texto, que también se encuentra trabado.
Mientras tanto, en la Casa Rosada siguen insistiendo en cerrar toda la agenda legislativa pendiente antes de que finalicen las sesiones ordinarias, un horizonte que en el propio Congreso se percibe como poco realista. Con varios artículos de peso aún en debate, la mayoría de los actores parlamentarios ya intuye que el Ejecutivo deberá convocar a sesiones extraordinarias, facultad que le corresponde exclusivamente al presidente de la Nación.
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