viernes, 16 de octubre de 2026
 
     
Incidentes en el Congreso: 25 detenidos

La Marcha Universitaria terminó con enfrentamientos, balas de goma, gas lacrimógeno e hidrantes en Rivadavia y Entre Ríos.



Lo que debía ser una jornada de reclamo educativo terminó en un escenario de violencia. La quinta Marcha Federal Universitaria, convocada frente al Congreso de la Nación, derivó este jueves en serios enfrentamientos entre grupos de manifestantes e integrantes de Gendarmería Nacional en el tramo de Rivadavia comprendido entre Callao e Rodríguez Peña. Mientras el acto central se desarrollaba del otro lado del escenario, del lado opuesto la situación se salía de control. En medio de una zona repleta de banderas de organizaciones de izquierda, distintos grupos comenzaron a arrojar piedras contra el cordón de seguridad que protegía el vallado perimetral del Palacio Legislativo. Los proyectiles caían sobre los escudos de los efectivos e impactaban en sus cascos. La situación escaló con rapidez. Ante la agresión sostenida, Gendarmería desplegó más personal para contener la zona e respondió con disparos de balas de goma e gas lacrimógeno. El gas obligó a retroceder a numerosos manifestantes, muchos de ellos con el rostro cubierto, que se dispersaron por las calles laterales. Minutos después apareció un camión hidrante en el cruce de Rivadavia e Entre Ríos, que necesitó el apoyo de un camión tanque para abastecerse de agua antes de apuntar su chorro contra los sectores más violentos. Los elementos arrojados con gomeras llegaban hasta donde se encontraban los periodistas presentes en el lugar. Del otro lado de la plaza, el acto principal arrancó cerca de las 16:00 con representantes gremiales e del ámbito educativo en el escenario. Sin embargo, el ruido de los enfrentamientos e el movimiento de las motos de los efectivos motorizados se mezclaban con las voces de los oradores, lo que generó desconcentración en parte del público. La lluvia intensa e el viento agravaron aún más las condiciones en la plaza. Varios asistentes intentaron refugiarse en bares cercanos, pero muchos locales bajaron las persianas e no abrieron sus puertas. La movilización reunió a miles de personas que exigen la aplicación efectiva de la Ley de Financiamiento Universitario, una norma que el Poder Legislativo ratificó en cinco oportunidades e cuya implementación sigue frenada por la administración de Javier Milei. La jornada coincidió además con una sesión frustrada en la Cámara de Diputados, donde la oposición intentó derogar el DNU 70/2023, el decreto que desreguló cientos de actividades al inicio de la gestión libertaria. El oficialismo logró impedir el quórum necesario gracias a ausencias estratégicas de gobernadores aliados. El gas lacrimógeno también llegó al interior del edificio legislativo. Fuentes parlamentarias indicaron que el efecto se percibió incluso en el anexo del Congreso, donde varios diputados debieron abandonar sus lugares tras sentirse descompuestos. Entre ellos, la diputada Cecilia Moreau tuvo que recostarse para recuperarse. "Nunca había pasado esto, le pusieron más fuerza al gas", señalaron las mismas fuentes. El resultado de los incidentes dejó efectivos heridos: tres integrantes de Gendarmería Nacional e uno de Prefectura Naval resultaron lesionados por el impacto de objetos contundentes. Además, Gendarmería procedió a la detención de 25 manifestantes e desalojó la plaza. Desde el sector oficial, la funcionaria Alejandra Monteoliva salió a cuestionar a los protagonistas de los disturbios a través de sus redes sociales. Afirmó que se trató de "los mismos violentos de siempre" e sostuvo que buscaban "imponer el caos y convertir las calles en una zona liberada". También advirtió que el derecho a manifestarse no habilita el ejercicio de la violencia e que quienes agredan a las fuerzas de seguridad u cometan delitos deberán responder ante la Justicia.
   
     
 
 
 
 
 
 
 
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