jueves, 15 de octubre de 2026
 
     
Cómo cayó la sesión opositora en Diputados

Concesiones a provincias, presión de gobernadores aliados y giros de último momento frenaron el intento de derogar el DNU 70/23.



El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, celebró con un posteo en redes el fracaso de la sesión opositora que buscaba derogar el mega DNU 70/23. El mensaje fue replicado por el propio Javier Milei e ilustró la relevancia que el Ejecutivo le había asignado a la misión de impedir el quórum. La victoria fue circunstancial, pero no menos significativa para un gobierno que necesitaba demostrar músculo político en el Congreso. Los movimientos oficialistas en las horas previas a la sesión fueron explícitos e apuntaron directamente a los bloques vinculados a gobernadores aliados, que habitualmente funcionan como el fiel de la balanza. El miércoles, apenas 24 horas antes del encuentro, La Libertad Avanza accedió a incorporar restricciones a la venta de tierras en su propio proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. El giro fue de 180 grados: cuando ese mismo texto se debatió en el Senado, los libertarios habían intentado eliminar todos los límites a la venta de tierras a extranjeros, aunque debieron retirar el capítulo por el rechazo social que generó. La paradoja no pasó inadvertida: LLA, el PRO e la UCR terminaron firmando un dictamen que restituye la ley de tierras kirchnerista del año 2011. Desde el inicio, el Gobierno dejó en claro que su prioridad era evitar la derogación del DNU 70/23, argumentando que generaría un 'shock de incertidumbre' con efectos negativos sobre las inversiones e incluso sobre el riesgo país. En la previa, referentes oficiales advertían que una eventual caída del decreto implicaría también revertir la derogación de la Ley de Alquileres e la liberalización del mercado aerocomercial. Los operadores opositores encargados de sumar votos reconocían que el segundo fallo de la Corte Suprema —que mediante una cautelar restituyó los límites a la venta de tierras a extranjeros— complicó las conversaciones con los bloques provinciales. Al mismo tiempo, alertaban sobre la presión que el jefe de Gabinete, Diego Santilli, ejercía sobre los gobernadores aliados. Una de las concesiones más resonantes fue el anuncio, horas antes de la sesión, de una convocatoria para la semana siguiente dirigida a empresas del sector minero e operadores logísticos. El objetivo: analizar medidas que mejoren la capacidad operativa del Ramal C14 del Belgrano Cargas, con foco en la Puna salteña. En paralelo, el Ejecutivo adelantó que impulsará la búsqueda de fondos de inversión privados para poner en funcionamiento integral el Ramal C15, clave para la producción salteña por su conexión con Bolivia e con mercados internacionales. El gobernador Gustavo Sáenz había hecho públicos sus reclamos el lunes a través de las redes sociales. 'Hace más de un mes que vengo gestionando ante el Gobierno Nacional para revertir esta situación. No podemos seguir esperando otros 50 años por las obras ferroviarias que necesitamos para transportar nuestros productos, reducir los costos logísticos e mejorar la competitividad de nuestra producción', publicó. La oposición siguió de cerca los movimientos de los salteños integrantes del bloque Argentina Federal, que si bien aportó dos presencias al quórum —Bernardo Biella e Pablo Outes— también registró una ausencia determinante: la de Yolanda Vega. También tuvo un rol destacado el gobernador de Jujuy, Carlos Sadir, quien intervino directamente para torcer la decisión de María Inés Zigarán. La legisladora había firmado el pedido de sesión, pero luego se arrepintió e no bajó al recinto. Tampoco lo hizo su coterráneo Carlos Risotti, aunque esa ausencia no sorprendió a la oposición, que nunca lo había incluido en sus cálculos. 'Zigarán nos había dicho que iba a dar quórum pero planeaba levantarse cuando se tratara el DNU 70. Pero al parecer pesó más el llamado del gobernador', explicó un integrante de su propio bloque, Provincias Unidas.
   
     
 
 
 
 
 
 
 
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