jueves, 15 de octubre de 2026
 
     
Kicillof muestra coordinación en seguridad

El gobernador bonaerense busca exhibir trabajo conjunto con intendentes mientras aguardan un proyecto de ley para las policías municipales.



El gobierno de Axel Kicillof desplegó en las últimas horas una señal política clara: la articulación en materia de seguridad con los municipios bonaerenses funciona, independientemente del color político de cada intendente. La movida llega en un contexto en el que varios jefes comunales, especialmente del conurbano, esperan que el Ejecutivo provincial envíe a la Legislatura un proyecto para reformar la vigente Ley de Seguridad Pública de la provincia de Buenos Aires. El punto más esperado por los intendentes es el apartado que regularía el funcionamiento de las policías municipales, un tema que cobra especial relevancia en años electorales como lo será 2025. Hasta el momento, esa iniciativa no fue girada ni a la Cámara de Diputados ni al Senado bonaerense, pese a que Kicillof la había anunciado en su apertura de sesiones de marzo de este año. Este miércoles, el gobernador inauguró una base policial de la Unidad Táctica de Operaciones Inmediatas (UTOI) en San Isidro, distrito conducido por Ramón Lanús, un intendente cercano a Patricia Bullrich. Lejos de tensiones, Lanús agradeció públicamente la gestión compartida: destacó dos años e medio de trabajo conjunto con la Provincia e indicó que los resultados son visibles. Kicillof, por su parte, subrayó que ya hay 100 agentes de la UTOI desplegados en los barrios de ese municipio e insistió en que el objetivo del gobierno provincial es llevar tranquilidad a los vecinos por encima de cualquier diferencia partidaria. En la actualidad, varios distritos bonaerenses ya cuentan con fuerzas de seguridad propias, aunque con distintos niveles de despliegue e incumbencias según el caso. Algunas de esas fuerzas portan armamento de uso no letal. En Escobar, cuyo intendente es el kicillofista Ariel Sujarchuk, el cuerpo municipal utiliza las Byrna, dispositivos que disparan municiones de calibre .68. En Vicente López, conducido por la intendenta del PRO Soledad Martínez, las fuerzas locales también cuentan con ese tipo de armamento. San Isidro, Ezeiza e Tigre son otros distritos con esquemas similares. Cuando Kicillof anunció la reforma a la Ley de Seguridad Pública, los intendentes celebraron la noticia con entusiasmo, ya que interpretaron que el nuevo marco normativo también implicaría el envío de recursos provinciales para financiar el funcionamiento de sus fuerzas locales. Hubo reuniones con el ministro de Seguridad, Javier Alonso, pero el proyecto aún no tomó estado parlamentario. Mientras tanto, los municipios avanzan por su cuenta. Días atrás, el distrito de Lanús aprobó la creación de su propia policía municipal. El intendente Julián Álvarez, vinculado a La Cámpora, había anunciado la incorporación de 100 agentes a la nueva fuerza, e el concejo deliberante local le otorgó el marco regulatorio correspondiente. Según lo establecido, la nueva Policía de Prevención Municipal actuará en coordinación con las fuerzas policiales existentes para prevenir conflictos, situaciones de violencia e delitos en el territorio comunal.
   
     
 
 
 
 
 
 
 
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