miércoles, 14 de octubre de 2026
 
     
Milei apuesta al triunfo de Bolsonaro

En Casa Rosada esperan que una victoria del candidato brasileño reconfigure el mapa regional y encienda la competencia con Milei por el favor de Trump.



En el entorno del presidente Javier Milei anticipan con optimismo un triunfo de Flávio Bolsonaro en el balotaje brasileño del 25 de octubre, y ya analizan las consecuencias que eso tendría para el equilibrio político de América Latina y para la relación de la región con la administración de Donald Trump en Washington. La previsión surge en la antesala de un nuevo encuentro entre Milei y Eduardo Bolsonaro, hermano del candidato presidencial, quien participará de un evento organizado por sectores de la derecha hispanohablante en Estados Unidos. Desde Balcarce 50 consideran que una eventual victoria del mayor de los hijos de Jair Bolsonaro sobre Luiz Inácio Lula da Silva obligaría a reordenar los liderazgos en la región y tendría consecuencias directas sobre quién se posiciona como principal interlocutor de Trump en América Latina. Ese punto genera tensión en algunos despachos de la Casa Rosada. Una fuente con llegada directa al presidente advirtió que un Bolsonaro en el poder sometería al Gobierno argentino a una suerte de competencia simbólica. "Probablemente vayamos a perder", reconoció esa fuente, al plantear que Brasil, por su peso económico y demográfico, naturalmente eclipsa a cualquier otro socio regional. El país vecino concentra más de un tercio del Producto Bruto Interno de toda América Latina y el Caribe, lo que le otorga una gravitación estructural difícil de igualar. En paralelo, el Gobierno venía impulsando la idea de convocar en la Argentina a mandatarios de derecha de la región para un encuentro político de alto perfil. El canciller Pablo Quirno confirmó que la iniciativa existe, pero aclaró que todavía no tiene fecha porque resulta complicado compatibilizar las agendas de los distintos jefes de Estado involucrados. Los compromisos de fin de año también dificultan la organización del evento. Más allá de las tensiones internas, otro sector del oficialismo relativiza la preocupación y sostiene que Milei ya consolidó un peso propio en la escena internacional que Bolsonaro, de llegar al poder, tardaría tiempo en construir. Desde esa lectura, un triunfo del candidato brasileño no sería una amenaza sino un complemento, y celebran de antemano la posibilidad de que Lula pierda, lo que terminaría de afianzar el avance de los sectores conservadores en el continente. "No lo vemos como un antagónico sino como un complementario", explicaron cerca del Presidente, al descartar que Milei busque rivalizar con su eventual par brasileño. En algunas oficinas de Balcarce 50 describen el vínculo entre ambos liderazgos como "dialéctico": una relación en la que la proyección internacional del mandatario argentino y el eventual ascenso de Bolsonaro podrían convivir sin necesidad de establecer una jerarquía explícita. Milei, por su parte, no oculta su respaldo a Bolsonaro de cara al balotaje. En ese marco, viene utilizando sus redes sociales para polarizar contra Lula da Silva, con quien mantiene un vínculo diplomático deteriorado y reducido al nivel de encargado de negocios, muy por debajo de lo que correspondería a la relación entre dos países socios estratégicos. Dentro del círculo presidencial destacan además que Milei es, entre los líderes de derecha de la región, quien más tiempo lleva en el poder y quien más activamente impulsó varias de las campañas afines en distintos países. Ese historial, argumentan, le otorga una legitimidad y una trayectoria que ningún recién llegado puede igualar de inmediato, independientemente del tamaño del país que gobierne.
   
     
 
 
 
 
 
 
 
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