lunes, 12 de octubre de 2026
 
     
Reforma electoral: los plazos que analiza el Gobierno

En el oficialismo convergen distintas posturas en torno a los tiempos convenientes para tratar la iniciativa que apunta a eliminar las PASO. Las alianzas y la necesidad



Con la reelección del presidenteJavier Mileicomo horizonte, el Gobierno trabaja para avanzar con lareforma electoral, una de las apuestas del oficialismo para ordenar el camino rumbo a 2027, mientras debate internamentelos plazos para su tratamiento en el Congreso. Con el proyecto en el Senado, los alfiles libertarios, con el jefe de GabineteDiego Santillia la cabeza, intentan seducir a los gobernadores aliados para que acompañen la iniciativa. En medio de las negociaciones, la mesa política -que volverá a reunirse el martes a las 13- discute losplazos límitepara avanzar con la reforma, que apunta aeliminar las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Ante el pedido de laCámara Nacional Electoral (CNE)de implementar los cambios con suficiente antelación a la próxima elección presidencial, buena parte del reducido círculo considera queoctubre o, a más tardar, noviembreson los plazos límites para habilitar el debate en el Congreso. No obstante, hay quienes se muestranmás flexibles con el calendario. Las diferencias dentro del oficialismo giran en torno a la conveniencia de acelerar el tratamiento de la reforma o preservar margen para negociar con las provincias en mejores condiciones. “Es octubre o no es. Nosotros deberíamos llegar al31 del mes con media sanción.Si eso no pasa, nos obliga a repensar una nueva estrategia política”, admitió anteInfobaeun funcionario del entorno de la secretaria general de la Presidencia,Karina Milei. Con una postura menos restrictiva respecto de los tiempos, el titular de la Cámara de Diputados,Martín Menem, planteó que el oficialismo cuenta con margen para avanzar con la reformahasta el 10 de diciembrey cuestionó el costo que implica para el Estado la realización de las PASO. Para avanzar con la agenda legislativa, el Gobierno abrió una ronda de conversaciones conlos 13 gobernadores aliados,en la que también se discutencuestiones electoralesde cara a 2027. En ese frente, las diferencias no se limitan al calendario: mientras Santilli y el ministro de Economía, Luis Caputo, buscan acelerar las negociaciones, los primos Menem aspiran a preservar la construcción territorial del oficialismo en el interior del país. Por su parte, los mandatarios provinciales mantienensus propias demandasy no dudan en trasladarlas a la Casa Rosada, donde se muestran permeables a escucharlas. En varias provincias receptaron la buena predisposición y algunos gobernadoresya anticiparon su apoyo a la reforma. Según supo este medio, varios mandatarios provinciales buscan insistir con la inclusión de lascolectorasen el proyecto, un mecanismo que permite a distintos partidos presentar sus propias listas y adherir a una misma candidatura presidencial o a gobernador. La idea es que, en un escenario de polarización, los representantes provinciales mantengan “su marca” y eviten así quelas identidades locales se diluyan dentro de las listas libertarias. Al respecto, un integrante de la mesa política aseguró ante este medio que el oficialismo y sus aliados coinciden, aunque con matices, en la necesidad de avanzar con una reforma electoral. Además, admitió que no descartan analizaruna “contrapropuesta” al proyecto presentado. Sin embargo, algunos de los dirigentes encargados de reunir los apoyos consideran quelas negociaciones por la normativa podrían extenderse hasta principios de 2027. Desde esa perspectiva, una demora le permitiría al Poder Ejecutivo mejorar su posición para negociar con los representantes provinciales.
   
     
 
 
 
 
 
 
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