miércoles, 7 de octubre de 2026
 
     
Financiamiento universitario: el Gobierno apeló el fallo

El Ejecutivo cuestionó la decisión que ordenó aplicar la norma mientras rectores y gremios universitarios convocaron a una marcha en reclamo de recursos, salarios y becas



Laapelación del Gobierno Nacionalcontra el fallo que ordenó aplicar laley de financiamiento universitariovolvió a tensar el conflicto con las universidades. La disputa abarca el destino de los recursos, la actualización de los salarios y las becas estudiantiles, mientras el sistema universitario prepara una movilización al Congreso el15 de octubre. Emiliano Cagnacci, secretario general de laAsociación de Docentes de la UBA, cuestionó la decisión del Ejecutivo y sostuvo que busca demorar la vigencia de una norma sancionada y luego ratificada por el Congreso. “El Gobierno tomó una decisión política que es desobedecer lo que el Poder Legislativo hizo”, afirmó enInfobae Al Amanecer. El dirigente gremial señaló que la Justicia consideró constitucional la ley y objetó el mecanismo mediante el cual se había frenado su aplicación. Según planteó,el Ejecutivo recurre a instancias de apelaciónpara postergar resoluciones dictadas por otros poderes del Estado. Cagnacci afirmó que el fallo judicial estableció que laley de financiamiento universitarioes constitucional y que el Gobierno debe acatarla. “La justicia le dice al Gobierno que la ley es constitucional”, sostuvo. La posición oficial apunta a que la norma implica gastos que no fueron previstos en el presupuesto y que el Congreso debería indicar la fuente de los fondos. Frente a ese argumento, el secretario general recordó que la Jefatura de Gabinete puede reasignar partidas cuando una ley genera nuevas obligaciones. “El planteo del Gobierno es aprobar una ley y yo no sé de dónde sacar la plata”, resumió Cagnacci. A su juicio, la resolución judicial rechazó esa interpretación porque la reasignación de recursos integra las facultades del Poder Ejecutivo. El sindicalista ubicó el debate en el terreno de las prioridades de gestión. “Plata hay. Lo que no está claro son las prioridades que tiene el Gobiernopara administrar esa plata”, dijo. Cagnacci también cuestionó la falta de cumplimiento de un acuerdo paritario firmado el 10 de junio entre el Gobierno Nacional, elConsejo Interuniversitario Nacional (CIN)y las federaciones gremiales. El entendimiento contemplaba una recomposición salarial de24,3% en dos tramos. Además, incluía un incremento del 20% para gastos de funcionamiento de las universidades y una partida de $50.000 millones para los hospitales universitarios. “El Gobierno nacional firmó ese acuerdo y no lo cumplió”, afirmó. Según los datos aportados por el dirigente, solo un profesor titular con dedicación exclusiva supera la canasta básica de pobreza. Un jefe de trabajos prácticos con diez años de antigüedad, que representa el ingreso promedio en laUniversidad de Buenos Aires (UBA), percibe menos de $500.000 netos. Cagnacci indicó que un médico residente del Hospital de Clínicas cobra $1.200.000 netos y que el personal administrativo no docente en su categoría inicial recibe cerca de $800.000. También cuestionó el valor de la beca Progresar, fijada en $35.000 antes de descuentos para estudiantes que necesitan apoyo económico.
   
     
 
 
 
 
 
 
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