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| domingo, 4 de octubre de 2026 |
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El Senado enfrenta un tramo final cargado
El oficialismo afronta tensiones internas y una agenda compleja antes del cierre de sesiones ordinarias, con cambios clave en comisiones.
El Senado argentino atraviesa una etapa de relativa calma, aunque esa tranquilidad es engañosa. Con el cierre de las sesiones ordinarias cada vez más cerca, el bloque oficialista enfrenta una serie de desafíos que van desde reorganizaciones internas hasta proyectos de ley que generan rispideces incluso dentro de las propias filas libertarias.
Uno de los hechos más significativos de la última semana fue el fallecimiento del senador riojano Juan Carlos Pagotto, hombre de confianza del entorno más cercano a Karina Milei y figura clave dentro de La Libertad Avanza en la Cámara alta. Pagotto conducía la comisión de Acuerdos, un espacio de enorme peso institucional ya que es allí donde se analizan los pliegos para la Corte Suprema, los ascensos diplomáticos y los militares. Su ausencia obliga al bloque a reorganizarse con rapidez.
Según trascendió, la candidata más firme para asumir la presidencia de esa comisión es la senadora neuquina Nadia Márquez, también referenciada con la secretaria general de la Presidencia. Para que este movimiento sea posible, el lugar que Márquez ocupa actualmente en la comisión sería cubierto por el senador rionegrino Enzo Fullone, quien goza de buena imagen tanto dentro del bloque como en la Casa Rosada. A su vez, la conducción de la comisión de Legislación General, que hoy está en manos de Márquez, pasaría al chaqueño Juan Cruz Godoy. Los cambios aún no están confirmados de manera oficial, pero todo indica que se definirán en los próximos días.
Más allá de la reorganización interna, el oficialismo tiene pendiente una agenda legislativa que no avanza con la fluidez esperada. Entre los proyectos trabados aparece la reforma a la ley de Sociedades, impulsada por el ministro de Desregulación Federico Sturzenegger. La iniciativa busca regular las denominadas Sociedades Descentralizadas Autónomas Operativas, conocidas como DAO, que funcionan sobre la base de contratos inteligentes y tecnología blockchain. El propio Sturzenegger expuso ante el Senado los alcances de la propuesta y defendió su marco de responsabilidad legal, mientras que el titular de la Inspección General de Justicia respaldó la necesidad de regular estructuras que ya operan en la práctica sin ningún marco normativo claro.
Sin embargo, no todo el bloque oficialista está convencido. Desde al menos dos despachos libertarios se reconoció que hay senadores que tienen serias objeciones al proyecto, lo que complica su avance en los tiempos que el Ejecutivo pretende.
Otra cuestión que quedó en suspenso es la discusión sobre el denominado Súper RIGI, un régimen de incentivos para inversiones que superan los mil millones de dólares. También hay una propuesta alternativa impulsada por senadores radicales que apunta a proyectos desde doce millones de dólares. En ese debate, un grupo de aliados reclama que se incorpore una cláusula que impida que el régimen favorezca sistemáticamente la importación de insumos por sobre la producción nacional, exigiendo que los precios no superen en más de un quince por ciento los valores comparables de la oferta local.
A todo esto se suma el clima político general, marcado por una oposición irritada tras los episodios vinculados a la Corte Suprema y al decreto de necesidad y urgencia sobre la ley de tierras, y una pretemporada electoral que ya empieza a teñir cada movimiento parlamentario. El Ejecutivo, mientras tanto, sostiene su rumbo de ajuste y desregulación, aunque el desgaste de la gestión empieza a hacerse sentir en la dinámica legislativa.
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