domingo, 4 de octubre de 2026
 
     
Milei se recarga en París ante tensión electoral

El Presidente y Karina se acercaron a los gobernadores en Francia mientras en Buenos Aires urgen acuerdos sobre las PASO y el Presupuesto 2027.



El viaje a París le sirvió a Javier Milei como una válvula de escape frente a la acumulación de presiones políticas que dejó momentáneamente atrás en Buenos Aires. No es la primera vez que un mandatario argentino encuentra en el exterior cierto alivio a los problemas domésticos: tanto Mauricio Macri como Alberto Fernández recurrieron a la agenda internacional para tomar distancia de sus respectivas crisis internas. En el caso de Milei, la situación tiene sus particularidades: a diferencia de sus antecesores, goza de un reconocimiento genuino en Occidente como referente de la nueva derecha alineada con Donald Trump. Aun así, la gira parisina funcionó como un respiro bienvenido. "El Presidente rinde mejor lejos que cerca", admitió uno de los integrantes de la comitiva al cierre de la semana. La denominada Argentina Week en la capital francesa dejó resultados concretos: se anunciaron inversiones por más de 20.000 millones de dólares en el marco del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones, con fuerte protagonismo del sector de petróleo y gas. El evento convocó además a un nutrido grupo de empresarios y representantes del establishment económico local que viajaron especialmente hasta Europa. Pero uno de los aspectos más llamativos de la gira fue el trato que Milei y su hermana, la Secretaria General de la Presidencia, dispensaron a los 13 gobernadores que integraron la comitiva. El contraste con el viaje anterior a Nueva York fue notorio: en aquella oportunidad, los jefes provinciales se sintieron ninguneados, en parte por la polémica que generó la presencia de la pareja de un funcionario en el avión oficial. Esta vez, la actitud fue radicalmente distinta. Diego Santilli, ministro del PRO a cargo del vínculo con los mandatarios provinciales, jugó un papel central en ese acercamiento. Considerado el jefe de Gabinete con mayor poder de los cuatro que tuvo esta administración, Santilli consolidó una relación cercana con Karina Milei y se convirtió en un articulador clave entre la ortodoxia libertaria y el pragmatismo político. La agenda en París incluyó una cena de apertura en la embajada argentina sobre la Rue Cimarosa, un cóctel al pie de la Torre Eiffel, un encuentro informal con el Presidente en el que este se mostró agradecido con los gobernadores tanto en público como en privado, y una visita al Palacio del Elíseo en el marco de la reunión bilateral con Emmanuel Macron. Hubo fotos y un clima distendido en los jardines del palacio. Como episodio fuera de programa, Karina Milei y Santilli encabezaron a medianoche una recorrida por el Mercado Internacional de Rungis, un gigantesco mercado mayorista en las afueras de París. La distensión, sin embargo, tiene un trasfondo político preciso. Karina Milei había pedido explícitamente semanas atrás, en una reunión reservada con legisladores, mantener una relación "por arriba de la cintura" con los gobernadores, lo que implica, entre otras cosas, no instalar candidatos propios en distritos donde haya acuerdos previos. El objetivo de fondo es claro: la Casa Rosada necesita los votos de los jefes provinciales para avanzar en la suspensión de las elecciones primarias, la prioridad política del último tramo del año. En paralelo, el Gobierno también negocia el Presupuesto 2027. Dos batallas legislativas que requieren gobernadores aliados y, sobre todo, dispuestos a acompañar.
   
     
 
 
 
 
 
 
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