sábado, 3 de octubre de 2026
 
     
El Coloquio de IDEA dejó más dudas que certezas

El encuentro empresario en Mar del Plata mostró una dirigencia ansiosa por planificar 2027 pero sin respuestas políticas sobre el rumbo electoral.



La edición número 62 del Coloquio de IDEA, celebrada en Mar del Plata, dejó en evidencia una brecha profunda entre las expectativas del sector empresario y la capacidad de la dirigencia política para ofrecer respuestas concretas de cara al ciclo electoral que se avecina. Los hombres de negocios llegaron al encuentro con preguntas sobre el futuro y se fueron, en su mayoría, con las mismas preguntas sin resolver. Un empresario que representa a una firma europea en el país lo resumió con una imagen elocuente: dijo que el país parece encaminado hacia una montaña rusa de cara a 2027, y reconoció que tampoco hubo demasiado contenido político para analizar. La queja no fue aislada: la presencia de figuras políticas relevantes en los pasillos del hotel fue notablemente escasa. El presidente Javier Milei participó del encuentro de manera remota desde París. Su intervención generó momentos de aplauso, especialmente cuando apuntó sus críticas contra el gobernador bonaerense Axel Kicillof, aunque su tono general fue percibido como crispado. El contraste fue inevitable con la exposición previa del expresidente uruguayo Luis Lacalle Pou, quien reivindicó la paciencia y la prudencia como virtudes indispensables para quien conduce un gobierno. Entre las figuras del PRO, el precandidato Hernán Lacunza generó interés en materia económica, pero quien verdaderamente concentró la atención del auditorio empresario fue la senadora Patricia Bullrich, la única figura de peso de La Libertad Avanza con presencia física en el encuentro. Bullrich aprovechó su paso por Mar del Plata para consolidar un perfil propio. En una conferencia de prensa sostuvo que representa a un sector de los argentinos aunque aspira a representar a todos, y planteó la necesidad de una economía más cercana a las familias, además de reclamar que la industria y el comercio se integren a los sectores que ya muestran resultados positivos con el modelo actual. Sin embargo, quienes compartieron el almuerzo con la senadora señalaron que su posición dentro del Gobierno no tiene el peso que ella quisiera. Según trascendió, Bullrich reconoce en privado que plantea sus ideas pero que no la escuchan en los círculos de decisión del oficialismo. Su discurso fue leído por varios empresarios como una suerte de programa de gobierno alternativo. La senadora dejó en claro que lo que debe preservarse es el rumbo económico, sin necesariamente identificarlo con la figura que lo conduce. Esa omisión fue interpretada como un mensaje político en sí mismo. Uno de los temas que más inquietó a los empresarios fue el futuro de las elecciones primarias. La incertidumbre sobre si se mantendrán las PASO o si se irá directamente a una elección general condiciona la planificación de las empresas, que no saben si deberán afrontar tres instancias electorales o solo una. Bullrich no pudo dar respuestas al respecto, ya que ese asunto está en manos del jefe de Gabinete Diego Santilli, quien se encuentra negociando con los gobernadores para conseguir los votos necesarios en el Senado. Desde el entorno de la legisladora dejaron en claro que la pelota está en la cancha de Santilli y que él deberá resolver el tema ante las autoridades del Ejecutivo. Llamó la atención que, en medio de tanto debate sobre el modelo económico y el escenario electoral, la sesión legislativa del 15 de octubre —que podría dejar sin efecto un decreto de necesidad y urgencia clave del Gobierno— prácticamente no fue mencionada en las conversaciones del encuentro.
   
     
 
 
 
 
 
 
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