|
 |
| viernes, 2 de octubre de 2026 |
|
|
|
|
|
|
|
|
| |
|
|
|
|
|
|
|
| |
|
|
Milei sigue de cerca las elecciones en Brasil
El Gobierno apoya a Flávio Bolsonaro, aunque su eventual triunfo podría disputarle a Milei el liderazgo de la derecha regional.
El Gobierno nacional tiene los ojos puestos en Brasil. Este domingo se celebran elecciones presidenciales en el país vecino, donde Luiz Inácio Lula da Silva buscará la reelección enfrentando al senador derechista Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. Desde la Casa Rosada siguen el proceso con atención y expectativa, convencidos de que el resultado puede moldear el mapa político de la región.
Fuentes del entorno presidencial aseguraron que las últimas encuestas que llegaron a Balcarce 50 muestran un escenario muy parejo, con ambos candidatos rondando los 45 puntos. La lectura oficial es categórica: habrá segunda vuelta. 'Todas las proyecciones favorecen a Bolsonaro. La diferencia se achicó muchísimo, hace meses era de 20 puntos', señalaron con optimismo desde el círculo íntimo de Javier Milei, quien habría pasado las últimas horas analizando el panorama electoral brasileño.
Los números más recientes de la encuestadora Quaest le otorgan una leve ventaja a Lula da Silva, con el 39% de las preferencias, frente al 34% que cosecha el candidato del Partido Liberal. Aun así, en el oficialismo argentino interpretan que el solo hecho de que Flávio Bolsonaro llegue al balotaje ya representa un éxito político. 'Ya nadie habla de una victoria de Lula en primera vuelta, y en eso Milei puso el cuerpo', afirmaron desde el entorno presidencial.
El respaldo de Milei al candidato derechista brasileño es público y reiterado. A fines de junio, cuando recibió a Flávio Bolsonaro en la Quinta de Olivos, el mandatario argentino celebró en redes sociales la llegada de 'la marea azul', expresión que alude al avance conservador en América Latina. El color azul representa a la derecha en el continente, en oposición a la convención estadounidense.
Sin embargo, dentro del propio oficialismo hay voces que advierten una contradicción. Un eventual triunfo del senador del Partido Liberal podría complicar uno de los objetivos estratégicos de la administración libertaria: posicionar a Milei como el principal referente de la derecha regional y como interlocutor privilegiado de Donald Trump. El razonamiento tiene sustento en el peso que Brasil tiene en el continente: es el país más extenso de Sudamérica y concentra más de un tercio del Producto Bruto Interno de toda América Latina y el Caribe. Con un Bolsonaro en el poder, ese rol protagónico que busca Milei podría quedar opacado.
Quienes señalan esa contradicción, no obstante, también reconocen que el deseo de Milei por ver triunfar a Flávio Bolsonaro es genuino y va más allá de cualquier cálculo político. La relación entre Milei y Lula, en cambio, atraviesa su peor momento: el vínculo diplomático entre Argentina y Brasil está degradado al nivel de encargado de negocios. En las últimas horas, el mandatario brasileño calificó de 'triste' lo que describió como el 'complejo de inferioridad' de los presidentes latinoamericanos, en alusión al Escudo de las Américas, la alianza impulsada por Trump desde marzo junto a líderes de derecha de la región, de la que Argentina forma parte.
En cuanto a los próximos movimientos, desde el entorno de Milei confirmaron que el Presidente no tuvo contacto con Flávio Bolsonaro en las horas previas a los comicios, pero que planea comunicarse una vez que se conozcan los resultados del domingo. Esa espera prudente le permitirá al Gobierno definir la estrategia a seguir. Si hay segunda vuelta, prevista para el 25 de octubre, no se descarta una nueva demostración pública de apoyo e incluso una visita al país vecino, pese a que la agenda de Milei —que incluye un viaje a Estados Unidos a mediados del mes próximo— complica los tiempos. El mandatario ya estuvo en Brasil en julio, cuando participó del lanzamiento formal de la candidatura de Bolsonaro hijo.
|
|
|
| |
|
|
|
|
|
|
| |
|
|
|