miércoles, 30 de septiembre de 2026
 
     
Paro docente bonaerense por violencia

Cuatro sindicatos pararon 24 horas este jueves tras ataques a maestros en varios distritos y sin propuesta salarial del gobierno.



Cuatro de los cinco gremios que integran el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) decretaron un paro provincial de 24 horas para este jueves, en respuesta a una escalada de agresiones físicas contra docentes registradas en distintos puntos de la provincia de Buenos Aires. La medida fue anunciada por SUTEBA, la Federación de Educadores Bonaerenses, la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica y la Unión de Docentes de la Provincia de Buenos Aires. Su alcance provincial tomó por sorpresa a la comunidad educativa, ya que hasta entonces las protestas por violencia en las escuelas habían sido locales. Los episodios que detonaron la convocatoria se sucedieron en distintos municipios del conurbano bonaerense durante las últimas semanas. En San Miguel, una madre entró a una escuela primaria, roció con gas pimienta a una maestra y la golpeó en la cabeza y el rostro delante de los alumnos. El incidente provocó un paro distrital y una marcha a la jefatura educativa local. En Hurlingham, familiares de estudiantes atacaron a la directora de una escuela y la dejaron hospitalizada, mientras perseguían a otra docente; la respuesta fue también un paro y un abrazo simbólico frente al establecimiento. En Almirante Brown, un maestro fue golpeado por una madre en presencia de sus alumnos, con el mismo resultado: cese de actividades en el distrito. A estos casos se sumó Florencio Varela, donde una docente fue agredida físicamente y recibió amenazas de muerte. La adhesión al paro distrital allí alcanzó el 98 por ciento. La acumulación de situaciones similares en distintos puntos del territorio provincial fue lo que impulsó al FUDB a llevar el conflicto al plano provincial, bajo la consigna de exigir una sociedad que proteja a quienes enseñan y poner fin a la violencia contra los trabajadores de la educación. La medida afectará a los niveles inicial, primario y secundario de las escuelas públicas bonaerenses. Más allá del rechazo a las agresiones, los gremios reclamaron que se aplique de manera efectiva el Acuerdo de Resguardo y Reparación, un instrumento negociado en paritarias que busca garantizar la integridad física y psicológica del personal docente ante situaciones de conflicto en los establecimientos. La Federación de Educadores Bonaerenses había denunciado que ese acuerdo, aunque ya firmado, no se implementa en la práctica. El FUDB incorporó además otras demandas, como la mejora en las prestaciones del Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA) y la reducción de la sobrecarga laboral que enfrentan los docentes. El paro también se enmarca en un momento de fuerte tensión paritaria. La última reunión entre los gremios y funcionarios del gobierno de Axel Kicillof terminó sin ninguna oferta de aumento salarial: los representantes provinciales apenas presentaron un monitoreo de la situación de los sueldos, sin propuesta concreta. Ante ese resultado, la presidenta de la Federación de Educadores Bonaerenses, Liliana Olivera, salió a exigir una respuesta urgente. Olivera advirtió que los plazos se agotan y que resulta imprescindible discutir una verdadera recomposición salarial, sin más demoras. La dirigente fue contundente al describir la realidad de los trabajadores del sector: señaló que los docentes no necesitan análisis técnicos para saber cómo están, porque la situación económica les resulta agobiante en el día a día, y subrayó que enfrentar el costo de vida actual exige una mejora real en los ingresos. El cese de actividades de este jueves se agrega a un calendario escolar bonaerense que ya acumula al menos 25 días sin clases en lo que va del año, producto de distintas medidas de fuerza impulsadas por los gremios docentes, incluyendo paros nacionales convocados por la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina.
   
     
 
 
 
 
 
 
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