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| miércoles, 30 de septiembre de 2026 |
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El Gobierno activa plan por El Niño
El dispositivo federal abarca ocho provincias y estará vigente hasta 2027, con brigadas de rescate, monitoreo de ríos y alertas tempranas.
El Ejecutivo nacional puso en marcha un amplio operativo de prevención y respuesta ante la llegada de El Niño, fenómeno climático que, según las estimaciones oficiales, se prolongará hasta mediados de 2027 con una intensidad elevada y precipitaciones que superarán los promedios históricos durante la primavera y el verano. El vocero presidencial, Adrián Ravier, fue el encargado de presentar este martes el esquema de trabajo que el Estado ya viene articulando junto a provincias y municipios para reducir el impacto sobre la población, la infraestructura y los servicios esenciales.
Las zonas bajo mayor riesgo de lluvias intensas son el noreste argentino, la Cuenca del Plata y Cuyo. Para hacer frente a ese panorama, el Gobierno organizó su respuesta en torno a tres pilares: anticipar los episodios climáticos antes de que se produzcan, actuar con rapidez cuando ocurran y minimizar los daños materiales.
En el frente del monitoreo, el Servicio Meteorológico Nacional contará con capacidad para emitir alertas con hasta tres días de anticipación por evento, respaldado por la red de radares más extensa que el país haya tenido durante un fenómeno de estas características. En paralelo, el Instituto Nacional del Agua realizará seguimiento hidrológico en tiempo real sobre los niveles de los ríos de la Cuenca del Plata, proyectando crecidas, alturas de cauces y el comportamiento de cuencas consideradas críticas mediante sus sistemas de alerta e hidroobservatorios.
La Agencia Federal de Emergencias activó el Plan de Coordinación Federal ENOS 2026/2027, operativo hasta el segundo semestre de 2027 y con posibilidad de ampliarse según la evolución del fenómeno. En una primera etapa, el dispositivo contempla a Corrientes, Misiones, Formosa, Chaco, Santa Fe, Entre Ríos, Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires, aunque puede extenderse a otras jurisdicciones si las circunstancias lo exigen. La coordinación con cada provincia comenzó en julio.
El plan incluye monitoreo georreferenciado, activación de alertas tempranas ante crecidas o fenómenos meteorológicos severos y un esquema de telecomunicaciones de emergencia. Si una situación supera la capacidad de respuesta provincial, está previsto un escalamiento progresivo de recursos nacionales que involucra fuerzas federales, equipos sanitarios, Vialidad Nacional y organismos de Defensa.
En cuanto a la respuesta operativa, Gendarmería, Prefectura y Policía Federal disponen de brigadas de rescate listas para intervenir de inmediato. Las Fuerzas Armadas podrán sumarse a los operativos de protección civil cuando las provincias lo requieran, brindando asistencia sanitaria, alimentación y alojamiento a las familias damnificadas. La Armada, además, tendrá posicionados un buque multipropósito y una lancha patrullera en el puerto de Corrientes para llegar a las zonas de más difícil acceso.
El Ejército Argentino, por su parte, intensificó el alistamiento de sus unidades en todo el territorio con respuestas diferenciadas según el escenario: medios fluviales y anfibios para inundaciones en el Litoral, personal especializado en combate de incendios forestales y unidades de montaña entrenadas para operar en bajas temperaturas y terrenos complejos ante nevadas en la Patagonia y la Cordillera.
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