sábado, 26 de septiembre de 2026
 
     
Tres elecciones que desafían a Milei

Brasil, Israel y Estados Unidos votan en menos de 30 días y sus resultados condicionarán directamente la política exterior del gobierno libertario.



En menos de un mes, tres países clave para la estrategia internacional del gobierno de Javier Milei celebrarán elecciones. Brasil, Israel y Estados Unidos irán a las urnas en un período que no supera los treinta días, y los resultados de esos comicios tendrán consecuencias directas sobre la política exterior argentina. El presidente ratificó su posicionamiento geopolítico durante la última Asamblea General de la ONU y reafirmó su cercanía con Donald Trump y Benjamin Netanyahu, a quienes calificó como los dos grandes referentes del mundo en este momento, durante una entrevista en Nueva York. El caso brasileño es quizás el más complejo y el que mayor impacto inmediato tendrá. El 4 de octubre se realizará la primera vuelta presidencial y, salvo sorpresa, el 25 de ese mismo mes habrá un ballottage. Todas las encuestadoras proyectan un duelo ajustadísimo entre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flavio Bolsonaro, hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro, quien quedó inhabilitado para presentarse por su condena penal. Los datos más recientes, de una encuestadora internacional con más de cinco mil casos relevados a mediados de septiembre, muestran un empate técnico en el escenario de segunda vuelta: 47,2% para Flavio contra 46,8% para Lula. En primera vuelta, el presidente retiene una leve ventaja de poco más de dos puntos. Para la Argentina, el resultado en Brasil trasciende la afinidad ideológica. El país vecino es el principal socio comercial argentino, con un intercambio bilateral que supera los veinte mil millones de dólares al año. Ningún otro mercado concentra semejante volumen de exportaciones argentinas. Sin embargo, el vínculo diplomático entre Milei y Lula atraviesa su peor momento. El presidente argentino participó del acto de proclamación de Flavio Bolsonaro como candidato, cuestionó públicamente al mandatario brasileño y criticó a un miembro de la Corte Suprema de ese país. La respuesta de Brasilia fue el retiro de embajadores, y ambas misiones diplomáticas permanecen a cargo de encargados de negocios por tiempo indeterminado. Elsa Llenderrozas, directora del Comité de Estudios de Asuntos Latinoamericanos del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales, consideró que estas elecciones son muy relevantes por varios motivos. Señaló que una victoria de Flavio Bolsonaro podría facilitar la normalización del vínculo con Argentina, mientras que la continuidad de Lula haría más costosa la relación diplomática, aunque no la tornaría imposible. La especialista también advirtió sobre el papel de Washington en el escenario regional. Según su análisis, la presión estadounidense sobre Brasil mediante sanciones y aranceles unilaterales está empujando al gobierno de Lula hacia China. En cambio, un eventual presidente Flavio Bolsonaro tendría mejores condiciones para recomponer rápidamente la relación con Trump, aunque también mantendría un vínculo pragmático con Beijing, evitando los errores que cometió su padre al inicio de su gestión. Sin embargo, Llenderrozas advirtió sobre una paradoja que enfrenta Milei. Apoyar a Flavio Bolsonaro podría resultar contraproducente, ya que una victoria del senador brasileño lo convertiría en el nuevo aliado estratégico preferencial de Trump en la región, desplazando al propio presidente argentino de ese lugar de privilegio que tanto cultiva. La analista también marcó una dimensión institucional que no debe ignorarse. Estas elecciones servirán para medir la solidez democrática en Brasil. El principal temor es la reacción que podría tener Flavio Bolsonaro ante una eventual derrota ajustada, recordando lo que ocurrió tras la derrota de su padre y el posterior ataque a las instituciones de gobierno. A ese escenario se suman las elecciones en Israel, previstas para el 27 de octubre, y las presidenciales de Estados Unidos el 5 de noviembre. En ambos casos, Milei tiene apuestas claras: su respaldo al gobierno de Netanyahu en medio del conflicto en Gaza y su identificación pública con la candidatura de Trump. El resultado en Washington será determinante para saber si el eje político en el que el presidente argentino depositó buena parte de su capital internacional tendrá continuidad o si deberá replantear su estrategia de cara al mundo.
   
     
 
 
 
 
 
 
VER ARCHIVO DE NOTAS