jueves, 24 de septiembre de 2026
 
     
El Senado modificó la reforma del BCRA

La Cámara alta cambió puntos clave del proyecto y lo devolvió a Diputados, que deberá aceptarlo o insistir con su versión original.



El Senado introdujo modificaciones al proyecto que busca reformar la Carta Orgánica del Banco Central y, como consecuencia, la iniciativa regresa a la Cámara de Diputados en segunda revisión. Allí, los legisladores tendrán dos opciones: aceptar en su totalidad los cambios incorporados por el Senado o insistir con la redacción original que había sido aprobada el mes anterior. El objetivo central que tendrá el Banco Central, según el texto aprobado, será uno solo: preservar el valor de la moneda. Entre las modificaciones más relevantes que introdujo el Senado se encuentra la eliminación del requisito de los dos tercios de ambas cámaras para remover a las autoridades de la entidad monetaria. Ese umbral, que había sido muy criticado, fue reemplazado por la mayoría absoluta —es decir, la mitad más uno del total del cuerpo— y la decisión quedará exclusivamente en manos del Senado. El mismo criterio se aplicará para aprobar los pliegos de los candidatos que proponga el Poder Ejecutivo para integrar el directorio, una atribución que hasta ahora se resolvía por mayoría simple. La última palabra la tendrá Diputados. Si esa cámara decide recuperar su versión original, deberá reunir los dos tercios de los votos, ya que esa fue la contundencia con la que el Senado aprobó el texto en general: 46 votos a favor y 22 en contra. Gran parte de los artículos en particular también alcanzaron ese umbral, por lo que la vara estará alta para quienes quieran revertir los cambios. El proyecto, impulsado desde la Casa Rosada, apunta además a garantizar la independencia del Banco Central mediante la prohibición explícita del financiamiento directo e indirecto al Tesoro Nacional. En la práctica, esto significa que la entidad no podrá otorgar adelantos transitorios, un mecanismo que históricamente fue utilizado para cubrir el déficit fiscal mediante emisión monetaria. Tampoco podrá adquirir títulos públicos en el mercado primario. Asimismo, se veda la transferencia al Tesoro de ganancias contables o por diferencia de tipo de cambio. El senador libertario Agustín Monteverde, titular de la comisión de Presupuesto y Hacienda y representante por la Ciudad de Buenos Aires, fue quien anunció los cambios en el recinto. En su intervención, afirmó que la reforma no responde a un impulso arbitrario sino a lo que describió como evidencias concretas de una crisis institucional que, según su visión, se extendió durante dos décadas desde 2003. Cuantificó el daño en el equivalente al 85% del Producto Bruto Interno y mencionó reservas líquidas actualizadas por 116.000 millones de dólares como parte del contexto que justifica los cambios. Monteverde también hizo referencia a las letras intransferibles emitidas para reemplazar reservas genuinas, a una emisión orientada a financiar al Tesoro que estimó en 299.000 millones de dólares, y a mecanismos de esterilización que, según explicó, ocultaban y postergaban los efectos de esa expansión monetaria. Sostuvo que los bancos comerciales actuaron como intermediarios que trasladaron el ahorro de los argentinos hacia el financiamiento político. Desde el kirchnerismo, el senador Jorge Capitanich cuestionó las reformas y las calificó de insuficientes e incongruentes, advirtiendo que podrían generar más perjuicios que beneficios. Sin embargo, su espacio acompañó el punto referido a la mayoría absoluta para la remoción de autoridades. Por su parte, el bloque Convicción Federal, a través del senador Guillermo Andrada, apoyó en términos generales pero realizó observaciones en particular y reclamó sin éxito una mayor representación federal en el directorio del organismo. El proyecto revierte la reforma que había impulsado el cristinismo en 2012, cuando se ampliaron los mandatos del Banco Central para incluir objetivos como la estabilidad financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social. El senador peronista entrerriano Adán Bahl insistió en mantener la referencia al empleo dentro del texto, aunque no logró incorporarla.
   
     
 
 
 
 
 
 
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