|
 |
| jueves, 17 de septiembre de 2026 |
|
|
|
|
|
|
|
|
| |
|
|
|
|
|
|
|
| |
|
|
El testigo que hundió a Le Priol
Un camarero aseguró haber escuchado la amenaza de muerte antes del crimen.
El juicio por el asesinato del ex rugbier argentino Federico Martín Aramburu tuvo una jornada decisiva en la Corte Penal de París, cuando un empleado del bar donde se inició la pelea previa al homicidio brindó un testimonio que sacudió la sala y complicó seriamente la estrategia de la defensa del principal imputado, el ex soldado francés Loïk Le Priol.
El trabajador, identificado como Sébastien L., relató que esa madrugada del 19 de marzo de 2022 estaba cumpliendo su turno en el bar Mabillon, ubicado en pleno centro de París, cuando se desató una violenta pelea entre Aramburu, de 42 años, y su amigo Shaun Hegarty por un lado, y Le Priol junto a Romain Bouvier por el otro. Según el testigo, Le Priol y Bouvier eran clientes frecuentes del local.
El camarero intervino para separar a los involucrados y sostuvo a Aramburu, quien estaba muy alterado y había recibido numerosos golpes. 'Quería seguir peleando', describió. Luego de calmar la situación, el ex rugbier y su acompañante se alejaron caminando por el Boulevard Saint-Germain, mientras Le Priol, Bouvier y la pareja del exsoldado permanecieron en la terraza del establecimiento.
Fue en ese momento cuando, según el empleado, Le Priol pronunció una frase que quedaría grabada en su memoria: 'Voy a matarlo'. El presidente del tribunal le preguntó directamente si estaba seguro de haber escuchado esas palabras y de comprender su alcance. La respuesta fue contundente: 'Absolutamente'. Sin embargo, el testigo admitió que en ese instante no lo tomó en serio, atribuyéndolo al alcohol que había consumido el acusado y al uso frecuente de ese tipo de expresiones en situaciones de tensión.
Minutos después, Sébastien L. y sus compañeros escucharon detonaciones provenientes del bulevar. El camarero salió corriendo y encontró a Aramburu tendido en el pavimento, con heridas de bala. 'La frase se me quedó grabada porque después hubo una muerte', remarcó ante el tribunal.
La defensa de Le Priol atacó la credibilidad del testimonio, señalando que esa versión apareció recién más de un año después de los hechos y sugiriendo que podría estar influenciada por la amplia repercusión pública del caso. El testigo rechazó haber seguido la cobertura mediática y justificó su silencio inicial en el cansancio de aquella madrugada.
Otro testigo, el portero de la discoteca Houcine O., también declaró haber visto a Le Priol sacar cartuchos y cargar su revólver, y le atribuyó igualmente la misma frase amenazante. No obstante, el juez le recordó que en sus dos declaraciones anteriores jamás había mencionado esas palabras. Ante la presión, el portero terminó admitiendo que era posible que esa parte del recuerdo fuera inexacta.
El acusado, desde el banquillo, negó repetidamente con la cabeza mientras escuchaba los testimonios. Le Priol, ex integrante del grupo de extrema derecha Unión Defensa, enfrenta cargos por el homicidio del deportista que formó parte del seleccionado argentino que obtuvo el bronce en el Mundial de Rugby de Francia en 2007.
|
|
|
| |
|
|
|
|
|
|
| |
|
|
|