lunes, 14 de septiembre de 2026
 
     
CGT amenaza con un paro si Milei no dialoga

Un titular de la central obrera advirtió desde Roma que la conflictividad crecerá si el Gobierno ignora la crisis del empleo y las jubilaciones.



Cristian Jerónimo, uno de los conductores de la Confederación General del Trabajo, lanzó una advertencia concreta al Gobierno nacional: si la Casa Rosada no abre una mesa de diálogo para discutir el deterioro del mercado laboral, el endeudamiento de las familias y el congelamiento de las jubilaciones, la central obrera no descarta recurrir a una medida de fuerza. Las declaraciones fueron formuladas este domingo desde Roma, un día después de que la delegación sindical argentina se reuniera con el papa León XIV en el Vaticano. El encuentro se enmarcó en el IV Encuentro Sinodal Fratelli Tutti, un evento de tres jornadas que convocó en la capital italiana a dirigentes gremiales, empresarios, académicos y referentes de movimientos populares de distintos países del continente. Por Argentina participaron, entre otros, el propio Jerónimo y Gerardo Martínez, también titular de la CGT y miembro del Consejo de Administración de la Organización Internacional del Trabajo. Antes de la audiencia con el Pontífice, la delegación cegetista le entregó un documento escrito con un diagnóstico detallado de la situación argentina: destrucción de puestos de trabajo, endeudamiento familiar creciente y caída de los ingresos jubilatorios. Jerónimo explicó que el formato protocolar de esos encuentros no permite profundizar sobre realidades nacionales específicas, razón por la cual prefirieron trasladar el planteo por escrito. El sindicalista destacó que el mensaje central de León XIV giró en torno a la cultura del diálogo y la negociación entre sectores con intereses contrapuestos. En esa línea, remarcó que si el Ejecutivo nacional se niega a escuchar los reclamos, la tensión social irá en aumento. Según Jerónimo, el principal temor que recorre a los trabajadores hoy es perder el empleo, una preocupación que se ha vuelto transversal a distintos sectores de la sociedad. El dirigente también apuntó contra la postura oficial respecto del endeudamiento de los hogares. Consideró que el Gobierno no puede escudarse en que se trata de conflictos entre privados, ya que las decisiones de política económica tienen una incidencia directa en esa problemática. En ese contexto, sostuvo que la estrategia sindical combinará la resistencia frente a las medidas que perjudican al mundo del trabajo con la búsqueda de espacios concretos de negociación. Sobre la posibilidad de un paro antes de que termine el año, Jerónimo fue claro: es una herramienta que la CGT no descarta jamás, aunque aclaró que no es la primera opción de la conducción gremial. Expresó que lo deseable sería llegar a un acuerdo que permita atacar los problemas de fondo y generar empleo genuino, sin necesidad de escalar el conflicto. La visita del Papa a la Argentina, programada entre el 8 y el 11 de noviembre, incluirá un encuentro institucional con la CGT fijado para el lunes 9 en el campus de Puerto Madero de la Universidad Católica Argentina, con presencia también de representantes del empresariado y los movimientos sociales. Fue precisamente en el encuentro del sábado en el Vaticano donde Jerónimo y Martínez le plantearon al Pontífice esa solicitud de reunión en suelo argentino. La agenda papal también contempla actividades en Luján y Córdoba, además de una misa en el Monumento de los Españoles en la Ciudad de Buenos Aires. La conducción de la CGT tiene previsto reunirse en los próximos días para definir los pasos a seguir. Según anticipó Jerónimo, el rumbo que tome el conflicto dependerá en gran medida de si el Gobierno nacional decide habilitar o no un espacio para atender los reclamos sindicales.
   
     
 
 
 
 
 
 
VER ARCHIVO DE NOTAS