sábado, 12 de septiembre de 2026
 
     
LLA diseña su propio proyecto antimorosidad

El bloque oficialista prepara una iniciativa centrada en mayor información al momento de tomar créditos, sin alivio para los ya endeudados.



El oficialismo se vio arrastrado al debate sobre la morosidad que afecta a millones de argentinos, una problemática que el Gobierno de Javier Milei había intentado esquivar durante semanas bajo el argumento de que se trataba de un conflicto entre particulares y que el Estado no debía involucrarse. Sin embargo, la presión opositora logró instalar el tema en el Congreso y fijar plazos concretos para cerrar el debate en comisiones. Tras sumarse a la sesión impulsada por la oposición y avalar los emplazamientos para evitar una derrota en el recinto, el bloque de La Libertad Avanza comenzó a elaborar su propia propuesta legislativa. Santiago Pauli, el diputado libertario que conduce la comisión de Finanzas —cabecera del debate junto a la de Defensa del Consumidor— confirmó que el espacio está trabajando en un dictamen propio, aunque prefirió no adelantar los detalles. Quien sí dio pistas sobre el rumbo que tomará la iniciativa fue la senadora Patricia Bullrich, referente del mismo espacio político. La ex ministra de Seguridad, que llegó a calificar de 'robo' las elevadas tasas que cobran bancos y empresas de tecnología financiera, propuso aplicar un sistema de etiquetado obligatorio para los productos crediticios. La idea se inspira en los octógonos negros que se usan en los envases de alimentos para advertir sobre su contenido: en este caso, los préstamos deberían incluir advertencias claras y visibles que informen de manera precisa las tasas, los costos totales y las condiciones del contrato antes de que el usuario decida endeudarse. Diputados del bloque cercanos a Bullrich tomaron ese concepto como base del texto que están redactando. Otro elemento que podría incorporarse al proyecto es la exigencia de una doble confirmación para los créditos contratados de forma digital. Concretamente, quien solicite un préstamo por medios electrónicos debería aceptar los términos y condiciones en dos instancias distintas antes de que la operación quede aprobada. Esta medida guarda coherencia con la postura que el propio Milei sostuvo públicamente, al señalar que nadie obliga a los ciudadanos a endeudarse. Desde el punto de vista estratégico, contar con una propuesta propia le permite al oficialismo no quedar rehén del menú legislativo que presenta la oposición. Además, abre una salida para los aliados parlamentarios que se mostraron incómodos con la forma en que La Libertad Avanza manejó la sesión anterior, cuando sus diputados ingresaron al recinto pero en su mayoría permanecieron de pie junto a sus bancas sin sentarse, en una maniobra que desconcertó a sus socios. El PRO y la UCR directamente optaron por esperar fuera de la sala. La maniobra dejó un tendal de rispideces. Legisladores radicales cuestionaron que el oficialismo haya negociado con la oposición sin discutir el impacto fiscal de los proyectos en danza, mientras que diputados del PRO marcaron con dureza que ellos no tienen por costumbre habilitar sesiones convocadas a impulso del kirchnerismo. En ese contexto, una fuente del bloque libertario explicó la lógica de tener una iniciativa propia: si los socios no acompañan proyectos opositores, al menos el oficialismo podrá presentarse ante la opinión pública con una respuesta concreta al problema de la morosidad que hoy aqueja a más de seis millones de personas endeudadas en todo el país.
   
     
 
 
 
 
 
 
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