viernes, 11 de septiembre de 2026
 
     
La carta que reveló la usurpación inglesa en Malvinas

Un documento de 1833 firmado por el gobernador Balcarce describe hora a hora cómo los británicos expulsaron a la Argentina de las islas.



Un documento histórico fechado en enero de 1833 salió a la luz recientemente y aporta un testimonio de primera mano sobre cómo se desarrolló la ocupación ilegal de las Islas Malvinas por parte del Reino Unido. Se trata de una carta oficial que el entonces gobernador de Buenos Aires, Juan Ramón Balcarce, le envió a su par tucumano, Agustín Heredia, apenas días después de que los ingleses tomaran el archipiélago por la fuerza. El escrito lleva la fecha del 21 de enero de 1833, es decir, menos de tres semanas después de que la corbeta británica HMS Clio irrumpiera en la isla Soledad. En el texto, Balcarce expresó su malestar ante lo que describió como una violencia y un abuso de fuerza perpetrados por un buque de guerra de Su Majestad Británica, en territorio que la Argentina consideraba propio. La ocupación había ocurrido el 3 de enero de 1833, encabezada por el comandante John Onslow, quien exigió que la bandera argentina fuera arriada en un plazo de 24 horas. Al mando de la goleta Sarandí se encontraba el comandante José María Pinedo, cuyo parte oficial tras su regreso a Buenos Aires sirvió de base para la carta que Balcarce le remitió a Heredia. La Sarandí había fondeado en las balizas exteriores del Río de la Plata el 18 de enero, y tres días más tarde el gobernador bonaerense formalizó la denuncia por escrito. El contexto previo ya era tenso. En diciembre de 1831, la fragata estadounidense USS Lexington había atacado Puerto Soledad, lo que motivó a las autoridades de Buenos Aires a intentar reconstruir la presencia argentina en el archipiélago. Francisco Mestivier fue designado comandante civil y militar del establecimiento, y la Sarandí partió en septiembre de 1832 rumbo a las islas. Sin embargo, una sublevación violenta en Puerto Soledad terminó con la vida de Mestivier. Cuando Pinedo regresó el 31 de diciembre para restablecer el orden, los británicos aparecieron apenas dos días después. Según el relato que Pinedo transmitió a Balcarce, el 2 de enero la corbeta inglesa se presentó en la isla Soledad. El comandante argentino envió a dos oficiales con gestos de cortesía y buena voluntad. Esa misma tarde, Onslow subió a bordo de la Sarandí junto a dos de sus hombres y comunicó que venía a tomar posesión de las Malvinas en nombre de la Corona británica. Pinedo respondió con protestas formales y argumentó que no podía aceptar semejante imposición sin órdenes expresas de su gobierno, apelando además a los tratados de amistad y comercio vigentes entre Buenos Aires y Londres. Cerca de las ocho de la noche recibió por escrito la intimación. Evaluó la posibilidad de resistir militarmente, pero concluyó que los obstáculos eran insuperables. Envió entonces una comisión para reiterar la protesta y advertir que, si los británicos avanzaban por la fuerza, él se vería obligado a hacerles frente. La comisión regresó pasadas las diez de la noche sin haber logrado hablar con Onslow. A las seis de la mañana del 3 de enero, Pinedo fue personalmente a bordo de la Clio para protestar por última vez. El comandante británico mantuvo su postura de manera inamovible. La bandera argentina fue arriada y el territorio quedó bajo dominio inglés, dando inicio a una disputa de soberanía que persiste hasta el día de hoy. El hallazgo de este documento representa un aporte significativo para la historia argentina, ya que ofrece un testimonio directo y contemporáneo a los hechos, escrito por uno de los máximos funcionarios del país en aquel momento. La carta evidencia además que el gobierno bonaerense reaccionó de inmediato ante lo que calificó como una agresión injustificada contra un Estado con el que el Reino Unido mantenía vínculos diplomáticos formales.
   
     
 
 
 
 
 
 
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