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| jueves, 10 de septiembre de 2026 |
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Colapinto y el desafío Madrid
El piloto argentino advirtió sobre la dificultad del nuevo trazado español.
El flamante circuito urbano de Madrid tendrá su bautismo de fuego en la Fórmula 1 con el Gran Premio de España, y ya genera rispideces entre los pilotos antes de que rueden los primeros autos en competencia. Franco Colapinto, el joven bonaerense de 23 años que corre para Alpine, fue uno de los más expresivos a la hora de describir los desafíos que presenta el trazado, conocido como Madring.
El piloto argentino no escatimó palabras para graficar la complejidad del circuito. Según explicó en el media day realizado en la capital española, en el simulador le resultaba prácticamente imposible completar una vuelta sin errores. La cantidad y el tipo de curvas hacen que encadenar una vuelta perfecta sea una tarea casi utópica. Las describió como traicioneras: son ciegas, tienen entradas en bajada, se frena mientras se dobla y muchas están combinadas entre sí. Para Colapinto, tanto los autos como los pilotos van a sufrir a lo largo de una carrera que superará las cincuenta vueltas, donde mantener la concentración al máximo será determinante.
En cuanto a la clasificación, el argentino remarcó que los márgenes serán mínimos y que quien logre sentirse cómodo con el auto al límite será quien marque la diferencia para acceder a la Q3. No es un dato menor: en Monza, Colapinto había logrado clasificarse entre los diez mejores y largar séptimo, una actuación que ilusionó a todo su equipo.
Su compañero de escudería, el francés Pierre Gasly, fue incluso más categórico y adelantó que no le sorprendería ver una bandera roja durante la carrera dado el nivel de exigencia del circuito. En la misma sintonía, el mexicano Sergio Pérez, ahora en Cadillac, admitió que el trazado genera cierto temor y que no hay margen para equivocarse.
En la conferencia de prensa oficial organizada por la FIA, Colapinto analizó el presente de Alpine con mesura. Reconoció que el rendimiento que mostraron en Italia probablemente no se repita en Madrid, ya que Monza se adaptó especialmente bien a las características del auto, sobre todo en las rectas largas y en las curvas de baja velocidad. La mejora técnica incorporada había dado sus frutos también en Zandvoort, poniendo al monoplaza en una ventana de funcionamiento más competitiva. Sin embargo, aclaró que todavía queda mucho trabajo por delante y expresó su esperanza de poder trasladar ese progreso al rendimiento en el circuito madrileño.
Respecto a la pelea con Racing Bulls en el campeonato de constructores, Colapinto señaló que el objetivo central del equipo es quedar por delante de ese rival. Consideró que la mejora aplicada en Monza llegó en el momento justo, ya que el equipo venía atravesando algunas dificultades de ritmo frente a Racing Bulls y también frente a Audi, y el salto técnico les permitió recuperar una pequeña ventaja en esa batalla.
Finalmente, el piloto fue consultado sobre su reacción emocional tras el error cometido en la zona mixta de Monza, donde un despiste lo había perjudicado en la grilla de largada. Colapinto admitió que estuvo molesto durante algunos días, porque no es frecuente tener la posibilidad de pelear mano a mano con equipos como McLaren, Ferrari y Red Bull. Calificó esa experiencia como especial y motivadora, aunque reconoció con honestidad que el error arruinó sus chances y que eso le generó frustración. A pesar de todo, lo consideró un fin de semana positivo y un paso adelante importante en su desarrollo dentro de la Fórmula 1.
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