martes, 8 de septiembre de 2026
 
     
Sáenz exigió reglas estables para invertir

El gobernador salteño criticó a quienes amenazan con derogar el RIGI y pidió políticas de Estado que trasciendan a cada gobierno.



El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, participó este martes de un encuentro sobre infraestructura y desarrollo realizado en Buenos Aires, donde volvió a poner sobre la mesa un reclamo que lleva tiempo sosteniendo: la Argentina necesita estabilidad en sus reglas de juego, previsibilidad y seguridad jurídica si quiere atraer inversiones genuinas. El evento reunió a mandatarios provinciales, empresarios y funcionarios del gobierno nacional en torno a la agenda de infraestructura como motor del crecimiento económico. Sáenz fue contundente al señalar uno de los principales problemas estructurales del país: la costumbre de cada administración de desmantelar lo que construyó la anterior. Según el gobernador, esa dinámica genera desconfianza en los inversores y frena la llegada de capitales. Las inversiones, dijo, llegan de manera lenta y escasa precisamente porque la inestabilidad institucional opera como un obstáculo permanente. El mandatario salteño apuntó con nombre propio contra quienes, desde la oposición, anuncian que si llegan al poder eliminarían el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones. Para Sáenz, ese tipo de declaraciones dañan seriamente la imagen del país ante el mundo y lo alejan de la posibilidad de consolidarse como un destino confiable para el capital extranjero. "No somos un país serio" cuando eso ocurre, advirtió. Como propuesta concreta, el gobernador planteó la necesidad de blindar un puñado de políticas estratégicas para que ningún gobierno futuro pueda modificarlas. Los pilares que identificó fueron la institucionalidad, la confianza y la seriedad como nación. Insistió en que esas certezas deben garantizarse no solo para los grandes inversores, sino para cualquier actor que quiera producir y generar empleo en el territorio argentino. Más allá del diagnóstico institucional, Sáenz trazó una lectura sobre el nuevo rol que están adquiriendo las provincias en el esquema económico del país. Sostuvo que la transformación productiva en curso está revalorizando a los distritos del interior de una manera inédita, y fue explícito al afirmar que la salida de la Argentina pasa por el norte del país. En ese sentido, planteó que la relación entre la Nación y las provincias atraviesa un momento distinto, más equilibrado, porque los distritos provinciales tienen hoy los recursos que el gobierno central necesita mostrar al mundo. Sin embargo, ese reconocimiento no le impidió reclamar por el deterioro de la infraestructura vial y por el incumplimiento de la ley de Coparticipación Federal, que según señaló no se respeta desde 1994. Salta, en particular, ocupó un lugar central en su discurso. El gobernador destacó que la provincia dejó de ser simplemente un territorio con minerales críticos para convertirse en una provincia minera de peso. Su ubicación geográfica, limítrofe con tres países y seis provincias, y su posición en el corazón del Triángulo del Litio, le otorgan un rol estratégico en la captación de inversiones externas. Desde esa perspectiva, Sáenz vinculó el debate sobre el federalismo real con la urgencia de contar con infraestructura adecuada para capitalizar esa ventaja competitiva.
   
     
 
 
 
 
 
 
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