lunes, 7 de septiembre de 2026
 
     
El exagente del Senado: fraude múltiple

Alejandro Actis no solo suplantó a un senador: también estafó a un compañero con discapacidad y se hizo pasar por un asesor presidencial.



Alejandro Actis, el extrabajador del Senado de la Nación recientemente expulsado de su cargo, acumuló un historial de engaños que va mucho más allá de la suplantación de identidad del exlegislador neuquino Marcelo Fuentes. Conocido en los pasillos de la Cámara alta como 'El Señor de los Anillos' —apodo que surgió por la costumbre de lucir sortijas en tres o cuatro dedos de cada mano—, Actis protagonizó al menos dos nuevas maniobras fraudulentas que agravaron su situación judicial y aceleraron su salida definitiva del organismo. Uno de los episodios más graves involucra a un compañero de trabajo con discapacidad. Actis se ganó su confianza y, aprovechando esa cercanía, lo convenció de cederle su teléfono celular. Con ese dispositivo ingresó a la aplicación del Banco Nación y activó un préstamo por 3.900.000 pesos, que redirigió íntegramente a una cuenta propia. La víctima quedó endeudada: con los intereses acumulados, la deuda ya ronda los cinco millones de pesos. El caso está siendo investigado judicialmente y la persona afectada busca respuestas tanto de parte del implicado como de la Justicia. El segundo episodio pone en escena a Eduardo 'Lule' Menem, subsecretario de Gestión Institucional del Poder Ejecutivo y figura cercana a Karina Milei, quien antes de ocupar ese rol había sido agente del propio Senado. Actis se valió de esa familiaridad institucional para llamar directamente a Emilio Viramonte Olmos, quien se desempeñó apenas 15 días como secretario administrativo de la Cámara alta —el funcionario que administra los recursos del cuerpo—, y le solicitó en nombre de Menem la categoría escalafonaria A-1, la de mayor rango dentro del Congreso. La audacia del planteo fue uno de los detonantes de su remoción. Actis había llegado al puesto de ordenanza luego de ser desafectado de sus funciones de seguridad en un despacho. En ese nuevo rol cumplía horario en el turno mañana y era descripto por sus compañeros como una persona aparentemente afable. Esa imagen le permitió moverse con libertad por distintas dependencias del Senado y construir vínculos que luego explotó en su beneficio. El escándalo que precipitó todo fue la denuncia de Fuentes al enterarse de que alguien usaba su nombre para solicitar favores a otros legisladores. La investigación interna identificó rápidamente al responsable: los pedidos siempre terminaban beneficiando al mismo empleado. Fuentes presentó una denuncia formal ante la Dirección General de Asuntos Jurídicos del Senado, en la que señaló que los senadores Fernando Aldo Salino, Jesús Fernando Rejal, Lucila Crexell, Carolina Losada y Alicia Kirchner habían sido contactados por el impostor. Posteriormente se sumaron más casos: Carmen Álvarez Rivero y la jefa de despacho de Mariano Recalde también confirmaron haber recibido mensajes y llamadas de alguien que se identificaba como Fuentes para conseguir favores para Actis. El Senado ordenó un sumario administrativo para investigar los hechos y determinar responsabilidades, y paralelamente impulsó una causa en la Justicia federal. El expediente quedó radicado en el Juzgado Federal N° 5, a cargo de la jueza María Eugenia Capuchetti, quien delegó la investigación en el fiscal Gerardo Pollicita. Según fuentes judiciales, la fiscalía avanza con distintas medidas de prueba y ya comenzó a tomar declaración testimonial a los senadores involucrados, quienes, por su condición de legisladores, tienen la facultad de responder por escrito las preguntas de los investigadores.
   
     
 
 
 
 
 
 
VER ARCHIVO DE NOTAS