domingo, 6 de septiembre de 2026
 
     
Malvinas: cómo se armó la cadena de Milei

Un comentario de Trump sobre la soberanía de las islas disparó una cadena de decisiones que el Gobierno ya venía cocinando hace tiempo.



Todo arrancó un lunes a la tarde. Durante una conferencia, Donald Trump sorprendió al señalar que Estados Unidos podría reconsiderar su postura respecto a la soberanía de las Islas Malvinas. La declaración se viralizó en minutos y el equipo cercano al asesor presidencial Santiago Caputo la captó de inmediato. Es el sector del oficialismo que más de cerca sigue la política norteamericana, y tiene sus herramientas digitales afinadas para detectar este tipo de novedades. La reacción fue casi simultánea: en cuestión de minutos, varios integrantes de ese espacio se enviaron el mismo mensaje por WhatsApp. La posibilidad de aprovechar ese momento político para convocar una cadena nacional empezó a tomar forma antes de la reunión de Gabinete que Javier Milei había convocado para ese día. Momentos antes de ingresar al encuentro con sus ministros, el Presidente dejó una señal en una breve entrevista radial. Dijo que el tema Malvinas iba a ocupar un lugar central, que había ocurrido algo muy significativo en relación con la causa que consideró la más importante para los argentinos. Con el respaldo del asesor presidencial, Milei terminó de tomar la decisión de actuar y sacar rédito político de la jugada de su aliado Trump. Sin embargo, según pudo saberse, la idea de realizar una cadena nacional no nació ese lunes. Desde la Casa Rosada reconocieron que tanto el discurso como las medidas venían siendo conversados desde hacía tiempo. Lo que hizo el comentario del mandatario estadounidense fue funcionar como el momento justo para ejecutar algo que ya estaba en proceso. Entre el martes y el jueves previo a la emisión, el equipo presidencial se abocó a preparar el marco normativo para los decretos que se firmarían el viernes y a pulir el discurso. Eso sí, Milei tenía como condición no comunicar nada antes de mantener su reunión bilateral con el expresidente chileno José Antonio Kast. Hay un antecedente que le había dado sustento técnico a toda esta movida. Meses antes, el organismo de inteligencia nacional había detectado que el proyecto petrolero Sea Lion, ubicado en aguas cercanas a las islas, había dejado de ser una promesa lejana para convertirse en una operación concreta y difícil de frenar. A través de imágenes satelitales obtenidas con tecnología de INVAP, se identificaron la posición de buques y los puntos de extracción. También se constató el inicio de obras logísticas en Puerto Argentino y que la perforación de los primeros once pozos estaba planificada para comienzos de 2027. La ventana para actuar no era amplia. El nivel de hermetismo con que se manejó el anuncio fue llamativo, comparable apenas con la salida del cepo cambiario para personas físicas que había gestionado el Ministerio de Economía meses atrás. A diferencia de aquel episodio, esta vez se avisó con dos días de anticipación que habría una cadena, pero casi no trascendió ningún detalle de su contenido. Incluso personas que estuvieron presentes en el Salón Blanco de la Casa Rosada durante la grabación reconocieron que no sabían qué iba a decir Milei. Hay quienes aseguran que ni siquiera la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, conocía el contenido fino del mensaje. La grabación estaba prevista para las cinco de la tarde del jueves, pero el Presidente se demoró dos horas. Al recibir el texto del discurso preparado por el entorno de Caputo, decidió introducirle sus propias modificaciones. Consideró que era demasiado extenso y quiso reducirlo. Una vez satisfecho con el resultado, dio la orden de encender la cámara. El impacto fue contundente. Según un relevamiento de una consultora especializada en comunicación, la cadena nacional generó más de 124.000 menciones en redes sociales y llegó a más de 21 millones de personas, una cifra cinco veces superior a la de la cadena anterior en la que Milei había hablado sobre el Banco Central. El pico de conversación superó las 12.400 menciones en la hora del anuncio, y más de un tercio del debate total se concentró entre las nueve de la noche y la medianoche. La palabra Malvinas se mantuvo como tendencia número uno en la red X durante dieciséis horas seguidas, y en el momento de mayor intensidad, los diez temas más comentados del país giraban en torno al mismo asunto.
   
     
 
 
 
 
 
 
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