viernes, 4 de septiembre de 2026
 
     
Galmarini: Milei usa Malvinas para campaña

El diputado del Frente Renovador cuestionó los anuncios presidenciales y aseguró que la mayoría de las medidas ya existían.



El diputado nacional Sebastián Galmarini salió al cruce de los anuncios que realizó el presidente Javier Milei en cadena nacional sobre la cuestión Malvinas y los calificó de especulación electoral. Para el dirigente massista, el viraje del mandatario en torno a la soberanía sobre las islas no responde a una convicción política, sino a un cálculo vinculado al escenario previo a las próximas elecciones. Galmarini recordó que durante buena parte de su gestión, Milei mostró una actitud distante frente al reclamo soberano argentino. En ese contexto, señaló como antecedentes llamativos los elogios públicos que el presidente expresó hacia el exdictador chileno Augusto Pinochet y su admiración declarada por la ex primera ministra británica Margaret Thatcher, figura históricamente asociada en la Argentina con la guerra del Atlántico Sur de 1982. Para el legislador, esos gestos previos hacen aún más evidente el cambio abrupto de postura oficial. Uno de los ejes centrales del cuestionamiento apuntó al contenido concreto de los anuncios. Galmarini sostuvo que varias de las iniciativas presentadas por el Gobierno como novedades ya estaban vigentes o habían sido impulsadas por administraciones anteriores. Sobre la creación del Consejo de Seguridad Integral, indicó que existen proyectos similares desde 2020 y que la propuesta no incorpora elementos realmente nuevos. En relación con la base naval en Ushuaia, el diputado afirmó que la gestión libertaria no solo no avanzó en su construcción, sino que la desfinancióactivamente. Detalló que en 2022 ya se había colocado la piedra fundamental de esa obra y que también se había impulsado la creación de una guarnición militar en la zona. Agregó que cuando Laura Richardson, entonces jefa del Comando Sur de los Estados Unidos, visitó Ushuaia al inicio de la administración de Milei, ya se había planteado la urgencia de desarrollar esa infraestructura. Otro punto objetado fue el endurecimiento de sanciones económicas para petroleras y compañías que operan en el Atlántico Sur. Galmarini fue categórico al respecto y aclaró que esa normativa data de 2011, por lo que el Ejecutivo ya contaba con herramientas legales para actuar sin necesidad de anunciarlo como si fuera una medida inédita. En ese sentido, mencionó a la empresa Rockhopper y sostuvo que el Gobierno podría haber promovido auditorías sobre compañías vinculadas a la explotación de recursos en la zona en disputa, sin recurrir a una cadena nacional. Hacia el final de sus declaraciones, Galmarini hizo referencia a ADNOC y a su participación accionaria en XRG, grupo vinculado al proyecto de gas natural licuado en la Patagonia en asociación con YPF. También mencionó al directivo Paul Mayland, a quien relacionó con empresas que ya desarrollan actividades económicas en el país, y preguntó por qué el Gobierno no avanzó antes en aplicar los instrumentos legales que ya tenía a disposición. Con una frase irónica, Galmarini resumió su postura y advirtió que resulta peligroso cuando se genera tanto ruido con mucha gente reunida, porque el humo puede terminar intoxicando. Su crítica apuntó no solo al contenido del discurso presidencial, sino a la distancia entre lo anunciado y las decisiones concretas que el Gobierno adoptó —o dejó de adoptar— a lo largo de su gestión en materia de soberanía e infraestructura en el sur del país.
   
     
 
 
 
 
 
 
VER ARCHIVO DE NOTAS