jueves, 3 de septiembre de 2026
 
     
Cabandié: el PJ debe ir más allá del liderazgo

El exministro de Ambiente criticó la fragmentación del peronismo y exigió definiciones sobre economía, seguridad y cultura del trabajo.



Juan Cabandié, quien ocupó la cartera de Ambiente y Desarrollo Sostenible durante la gestión anterior, salió a cuestionar con dureza la situación interna del peronismo. Para el exfuncionario, el espacio político está demasiado disperso y necesita con urgencia fijar posiciones claras sobre su programa económico y sus prioridades, en lugar de quedarse girando en torno a la discusión por los nombres y los liderazgos. Sus declaraciones llegaron un día después de una nueva movilización frente al domicilio de Cristina Kirchner, donde Máximo Kirchner protagonizó una acción directa contra Axel Kicillof en el marco de la interna que sacude al justicialismo. Cabandié fue claro: ese tipo de peleas no debería dominar la agenda de un espacio que todavía tiene que definir hacia dónde va. Para graficar la situación, el dirigente comparó al peronismo con una 'torre de Babel'. La imagen surgió luego de que participara de un encuentro económico del Partido Justicialista, donde escuchó posiciones absolutamente contradictorias entre los distintos referentes. Según describió, cada dirigente parecía hablar un idioma diferente y no había un horizonte compartido. 'El tiempo apremia y me parece que eso hay que ir ordenándolo', advirtió. Las diferencias, según Cabandié, no se circunscriben solo a la política económica sino que se extienden a la construcción programática, la estrategia electoral y el vínculo con otros sectores. Por eso insistió en que el movimiento debe ordenar sus ideas antes de concentrar todas las energías en la disputa por quién conduce. Otro de los ejes de su análisis fue el peso creciente que el progresismo y la izquierda nacional ganaron dentro del peronismo. Aclaró que su incorporación al movimiento fue bienvenida, pero advirtió que una cosa es integrarlos y otra muy distinta es que terminen definiendo la identidad del justicialismo. 'Una cosa es integrarlo, y está muy bien hacerlo, y otra cosa es que eso conduzca', planteó. En ese marco, reivindicó una concepción del peronismo que abraza tanto al sector agropecuario como a la industria, y que no considera al empresariado como un adversario sino como un aliado necesario para el desarrollo. Para Cabandié, el justicialismo históricamente supo pararse en ese lugar y debe recuperarlo. Sobre la economía, fue categórico: sin una macroeconomía equilibrada no hay posibilidad real de crecer de forma sostenida. Criticó la pérdida de empleo formal, el cierre de fábricas, el endeudamiento acumulado y las dificultades para acceder al crédito. Al mismo tiempo, rechazó que la emisión monetaria pueda funcionar como política de Estado permanente, aunque también se mostró crítico de quienes convierten el superávit fiscal en un dogma inamovible. Sostuvo que el equilibrio de las cuentas públicas debe analizarse según el contexto y no aplicarse de manera mecánica. Su visión apunta a un Estado que promueva la actividad económica de manera activa e inteligente, que no sea solo benefactor sino también impulsor de la producción. En esa línea, consideró que las políticas sociales deben tener como objetivo final la inclusión laboral de los sectores más vulnerables. 'Producción y trabajo. No emisión monetaria, no planes', sintetizó. Finalmente, Cabandié reconoció que el peronismo cometió un error al abandonar el terreno de la seguridad. Admitió que el espacio descuidó la noción de orden, un concepto que según explicó va mucho más allá de lo policial e incluye la estabilidad económica y la previsibilidad en la vida cotidiana de la gente. Recuperar ese valor, afirmó, es parte indispensable de cualquier proceso de reconstrucción del movimiento.
   
     
 
 
 
 
 
 
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