jueves, 3 de septiembre de 2026
 
     
La canción que Máximo usó para desafiar a Kicillof

En el acto por el aniversario del atentado a Cristina, su hijo eligió una cumbia que cuestiona al gobernador bonaerense.



A metros del edificio donde Cristina Kirchner cumple arresto domiciliario tras su condena en la causa Vialidad, su hijo Máximo tomó el micrófono sobre un pequeño escenario ubicado en la esquina de San José y Humberto Primero, en la Ciudad de Buenos Aires. Antes de arrancar con su discurso como único orador del acto convocado a cuatro años del intento de asesinato contra la exmandataria, el diputado nacional se encargó de caldear el ambiente. Les pidió a los militantes presentes que repitieran el tema que venían entonando y lo agitó con entusiasmo. La fecha elegida para la movilización recuerda la noche en que Fernando Sabag Montiel intentó pegarle un tiro en la cara a Cristina cuando volvía a su casa en Recoleta. El arma falló y la entonces vicepresidenta sobrevivió de casualidad. Cuatro años después, ese episodio sigue funcionando como punto de convocatoria para el kirchnerismo duro. Pero la canción que Máximo eligió para entonar esa noche no es un clásico del repertorio militante. Se trata de una cumbia compuesta por la propia militancia camporista a mediados de 2024, que toma prestada la melodía de La Vecina, el hit de Amar Azul que pegó fuerte a principios de los 2000. La letra no deja lugar a interpretaciones: proclama a Cristina como conducción indiscutida del movimiento, se reivindica peronista y, de manera bastante directa, le responde al gobernador Axel Kicillof con una frase que funciona como provocación: si querés otra canción, vení, te presto la mía. El origen del tema está ligado precisamente a las declaraciones que hizo Kicillof durante la última campaña electoral, cuando planteó públicamente la necesidad de renovar ideas y liderazgos dentro del peronismo. El mandatario bonaerense había dicho que el espacio no podía seguir viviendo de los años de Perón, Evita, Néstor y Cristina, y los comparó con esas bandas de rock que salen de gira tocando únicamente sus viejos éxitos. Según él, había que componer canciones nuevas, no repetir las que ya todos se saben. La respuesta de La Cámpora llegó en formato musical. El tema se cantó por primera vez en La Plata hace aproximadamente dos años y desde entonces se convirtió en una especie de himno de la interna, una manera de marcarle la cancha a quienes dentro del peronismo cuestionan el liderazgo de la expresidenta. La tensión no es solo con Kicillof. Andrés Larroque, exdirigente camporista hoy distanciado de Máximo, también había cuestionado públicamente qué significa en la práctica hablar de conducción kirchnerista. Para él, reducir ese concepto a mensajes de WhatsApp enviados por un grupo reducido no alcanza. Reclamó debate, programa, movilización y estructuras reales de participación. La canción, en ese contexto, también funciona como respuesta a ese sector crítico que se fue alejando del núcleo más cercano a Cristina.
   
     
 
 
 
 
 
 
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