miércoles, 2 de septiembre de 2026
 
     
Fentanilo: procesaron a dos ex funcionarias por 90 muertes

Las ex jefas de ANMAT e INAME fueron imputadas como partícipes del escándalo del fentanilo contaminado y embargadas por $500.000 millones cada una.



El juez federal de La Plata Ernesto Kreplak procesó a las ex máximas autoridades de los organismos nacionales de control de medicamentos por su presunta responsabilidad en el caso del fentanilo contaminado, una causa que hasta el momento registra 90 muertes como consecuencia del uso de los productos fabricados por HLB Pharma y Laboratorios Ramallo. Las imputadas son Nélida Agustina Bisio, quien se desempeñó como titular de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica, y Gabriela Carmen Mantecón Fumadó, ex directora nacional del Instituto Nacional de Medicamentos. Ambas fueron calificadas, en principio, como partícipes necesarias del delito de adulteración de sustancias medicinales. Ese delito se vincula en el expediente con la muerte de 90 personas, lesiones gravísimas en al menos dos pacientes, lesiones graves en otras 41 y lesiones leves en casos adicionales. Si bien el procesamiento no incluyó prisión preventiva, el magistrado impuso a cada una de las imputadas un embargo patrimonial de 500.000 millones de pesos y ordenó la inhibición general de sus bienes. Además, deberán cumplir una serie de condiciones: no podrán salir del país, tendrán que presentarse mensualmente ante la Policía Federal, entregar sus documentos de viaje y evitar cualquier tipo de contacto con personas ligadas a los organismos involucrados en la causa. El juez también se pronunció sobre la eventual responsabilidad del titular de la cartera sanitaria y concluyó que, por el momento, no hay elementos suficientes para atribuirle responsabilidad penal. Según la resolución, las directivas que emanaban del Ministerio de Salud apuntaban a frenar la actividad de las empresas cuestionadas, lo cual contrasta con las demoras y omisiones detectadas dentro de ANMAT e INAME. El fallo marca un punto de inflexión en la investigación porque amplía el análisis más allá de los propios fabricantes y comercializadores de los medicamentos adulterados. Para Kreplak, es ineludible examinar la conducta de quienes tenían la responsabilidad estatal de fiscalizar a esos laboratorios. De acuerdo con lo establecido en la resolución, las irregularidades de HLB Pharma y Laboratorios Ramallo eran conocidas dentro del sistema de control sanitario y existían instrumentos administrativos concretos para haber suspendido su operación. El juez concluyó que la inacción de las áreas responsables incidió directamente en que los productos siguieran circulando en el mercado. La parte más contundente del fallo recayó sobre Mantecón Fumadó. El magistrado determinó que la ex directora del INAME conocía en detalle el mal funcionamiento de ambos laboratorios y que disponía de atribuciones más que suficientes para actuar en defensa de la salud pública. Sus explicaciones durante las indagatorias no lograron justificar las omisiones que le atribuye el expediente. Un elemento central de la imputación fue el manejo de las denominadas cartas de advertencia, herramientas administrativas que se utilizan para notificar incumplimientos detectados en las inspecciones. Según el juez, Mantecón Fumadó ignoró los plazos reglamentarios para emitir la carta correspondiente a Laboratorios Ramallo, mantuvo encuentros formales e informales con representantes de las firmas involucradas y retuvo durante más de cuatro meses el proyecto de carta de advertencia destinado a HLB Pharma, sin darle curso. Esa diferencia de tratamiento entre ambas empresas resultó determinante en la imputación. La carta dirigida a Ramallo fue finalmente firmada el 10 de febrero de 2025 y dispuso la paralización total de su producción. En cambio, el documento preparado para HLB Pharma, que contemplaba de manera explícita una prohibición de comercialización, nunca fue suscripto. Para Kreplak, esa omisión fue la que permitió que los medicamentos producidos en condiciones objetadas continuaran llegando a los pacientes.
   
     
 
 
 
 
 
 
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