sábado, 29 de agosto de 2026
 
     
Militante K, bajo la lupa por fondos sindicales

María Soledad Calle acumula propiedades, un auto de lujo y 114 viajes al exterior mientras la Justicia investiga su vínculo con la UOM.



María Soledad Calle, empresaria y militante de La Cámpora, está en el centro de una investigación judicial que sacude a la Unión Obrera Metalúrgica. La causa, que también involucra al sindicalista Abel Furlán, apunta a una presunta administración fraudulenta de los fondos del gremio. Esta semana el caso cobró nueva notoriedad cuando trascendió que Calle había adquirido el departamento ubicado justo debajo del que habita Cristina Kirchner, por un valor declarado de aproximadamente 189.000 dólares. Pero esa operación inmobiliaria fue apenas la punta del iceberg. Quienes se oponen a Furlán dentro del gremio aportaron a la causa datos que profundizan el perfil patrimonial de la investigada. Según esa información, Calle realizó 114 viajes internacionales entre 2010 y 2026, con destinos que incluyeron Uruguay, Brasil, España, Estados Unidos, Francia y México. Además del departamento en San José 1111 y de un automóvil BMW M135 X Drive valuado en unos 70.000 dólares, la mujer registra dos propiedades adicionales en la ciudad de Campana: una sobre la calle Belgrano y otra dentro de un importante country de la zona. Consultada al respecto, Calle negó las acusaciones y aseguró que no compró nada. Calificó la situación como una disputa de poder en el ámbito sindical, aclaró que no ocupa ningún cargo formal en la UOM ni en la empresa cuestionada, y afirmó que fue elegida como blanco para destruir su vida. La denuncia judicial fue presentada en febrero pasado por Ángel Derosso, candidato que se enfrentó a Furlán en elecciones internas de la UOM Zárate-Campana que la propia Justicia anuló por graves irregularidades. Junto a dirigentes de la Agrupación Metalúrgica 25 de Febrero Azucena Villaflor, Derosso acusó a Furlán y a Calle de presunta administración fraudulenta, fraude y asociación ilícita. El eje de la denuncia es el contrato firmado entre la UOM y la empresa USEM, cuyos accionistas son la propia Calle y Adalberto Raúl Braconi. Ese acuerdo, vigente desde febrero de 2023, le otorgó a USEM el control operativo y financiero del 80 por ciento de los aportes sindicales. La firma quedó habilitada para abrir cuentas bancarias en nombre del gremio, ejecutar pagos y manejar la caja sindical. A cambio, percibe honorarios equivalentes al 0,5 por ciento de todo lo recaudado por la cuota sindical, cifra que supera los 100 millones de pesos mensuales provenientes de cerca de 200.000 afiliados. El contrato tiene una duración de diez años y establece que solo USEM puede rescindirlo, lo que deja al sindicato en una posición de subordinación jurídica frente a la empresa. En una ampliación de la denuncia se indicó que personas vinculadas al entorno empresarial identificaban a Calle con el apodo de 'la primera dama'. Para los denunciantes, ese sobrenombre no es casual: permitiría establecer el verdadero grado de participación y control que ella ejercía dentro de USEM, así como la naturaleza de su relación con Furlán. Según argumentaron, ese vínculo atenta contra el principio de independencia contractual y elimina cualquier mecanismo de auditoría o control externo sobre el manejo de los fondos. A raíz de esa presentación, el juez federal Julián Ercolini, a pedido del fiscal Eduardo Taiano, ordenó en marzo un allanamiento en la sede nacional de la UOM, ubicada en Alsina al 400. La medida apuntó directamente a investigar a Furlán y a Calle en su rol de accionista y directora de USEM. El perfil de Calle dentro del mundo gremial también genera rispideces. Fue concejal por el Frente de Todos en Zárate y seguía los pasos de Furlán de manera permanente, ocupando roles de peso en representación del gremio a los que ni siquiera accedían dirigentes elegidos por el voto de los afiliados. Esa situación generó malestar creciente entre los cuadros orgánicos de la UOM.
   
     
 
 
 
 
 
 
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