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| jueves, 27 de agosto de 2026 |
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Diputados aprobó la reforma del BCRA
La Cámara otorgó media sanción a los cambios en la Carta Orgánica del Banco Central con 144 votos a favor, 102 en contra y 9 abstenciones.
La Cámara de Diputados le dio media sanción este miércoles a la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina. La votación general arrojó 255 sufragios en total: 144 legisladores respaldaron la iniciativa, 102 se opusieron y 9 optaron por no tomar posición. Tras ese resultado, el cuerpo avanzó en el análisis pormenorizado del articulado.
La sesión arrancó cerca de las 13:30 y se desarrolló en un clima de intensa negociación entre el bloque oficialista y sus aliados parlamentarios. El debate llegó después de que el Gobierno no lograra ampliar el temario para incluir el tratamiento de la problemática vinculada al endeudamiento y la mora de las familias, un tema que había generado rispideces en las jornadas previas.
La propuesta central de la reforma apunta a establecer restricciones concretas al financiamiento que el Banco Central puede otorgarle al Tesoro Nacional. En paralelo, el proyecto incorpora disposiciones orientadas a facilitar la regularización de capitales no declarados, lo que generó parte del debate más ríspido durante la sesión.
El texto se organizó en torno a seis ejes temáticos. El primero definió cuál debe ser el mandato principal de la entidad monetaria. El segundo estableció el procedimiento para la remoción de sus autoridades. El tercero reguló el vínculo financiero entre el banco y el sector público. El cuarto fijó las reglas sobre el destino de las utilidades. El quinto abordó el saneamiento del balance de la institución. El sexto incorporó una serie de actualizaciones operativas relacionadas con la administración de las reservas internacionales.
En conjunto, la iniciativa busca revertir modificaciones que se habían introducido en 2012, durante la gestión kirchnerista, cuando se amplió el mandato del organismo y se flexibilizaron los mecanismos a través de los cuales el Estado podía acceder al financiamiento del BCRA.
El Ejecutivo impulsó la reforma con la intención de que funcione como una señal de solidez institucional y previsibilidad de cara a los mercados financieros. El eje más sensible en términos políticos y económicos fue precisamente el cierre de todos los canales mediante los cuales el Banco Central podía asistir monetariamente al sector público, una medida que el oficialismo presentó como un pilar estructural del nuevo esquema macroeconómico.
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