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| martes, 25 de agosto de 2026 |
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El Niño llegó y lo peor viene en primavera
Funcionarios nacionales y provinciales se reunieron en Paraná para coordinar acciones ante un fenómeno que traerá lluvias e inundaciones.
Paraná fue el escenario de una nueva reunión del Plan Nacional de Coordinación Federal ENOS 2026-2027, un esquema de trabajo conjunto entre el gobierno nacional, las provincias y los municipios para hacer frente al fenómeno climático conocido como El Niño. El encuentro fue encabezado por el gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigério, y contó con la presencia de representantes de organismos como la Agencia Federal de Emergencias, el Servicio Meteorológico Nacional, el Instituto Nacional del Agua, la Comisión Nacional de Actividades Espaciales, y referentes de las áreas de Salud, Agricultura, fuerzas federales y Fuerzas Armadas.
Al abrir el encuentro, Frigério subrayó que anticiparse a los eventos climáticos es clave para reducir su impacto. Destacó que la planificación articulada entre los distintos niveles del Estado fortalece la capacidad de respuesta y permite proteger tanto a la población como a los sectores productivos cuando se producen emergencias.
Al concluir la reunión, el titular de la Agencia Federal de Emergencias, Santiago Hardie, fue contundente: el fenómeno de El Niño ya está en curso. Según advirtió, la etapa más crítica comenzará en la primavera y se extenderá hasta finales del verano, por lo que instó a la población a tomar las precauciones necesarias y a seguir las indicaciones de las autoridades.
El Niño se origina por el calentamiento anómalo del océano Pacífico ecuatorial, lo que genera alteraciones climáticas a escala global. En América del Sur, su principal manifestación son las lluvias intensas y las inundaciones. El fenómeno no sigue un calendario fijo: puede aparecer cada dos a siete años, aunque con mayor frecuencia lo hace en ciclos de tres a cinco años.
Sus consecuencias no se limitan a las personas. Los cultivos y la ganadería también sufren sus efectos. El exceso de agua daña plantaciones y obliga a movilizar el ganado vacuno que pasta en las islas del Delta del Paraná antes de que las crecidas lo hagan imposible.
Hardie explicó que toda la cuenca del Río de la Plata estará expuesta al impacto del fenómeno. Eso incluye no solo el tramo frente a Buenos Aires, sino también los grandes ríos que alimentan esa cuenca: el Paraguay, el Paraná, el Uruguay, el Bermejo y el Pilcomayo. Entre las zonas que, por su historial, podrían verse más comprometidas, mencionó a Concordia en Entre Ríos, San Luis del Palmar en Corrientes y los bajos submeridionales de Santa Fe.
Este fue el cuarto encuentro del plan de coordinación. Semanas atrás, uno similar se realizó en Resistencia, encabezado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. El objetivo de estos encuentros, según Hardie, es montar un sistema de comando unificado que permita anticipar escenarios, distribuir responsabilidades y garantizar que cada organismo sepa exactamente qué rol cumple ante una emergencia.
Junto al subdirector ejecutivo de la Agencia Federal de Emergencias, Ignacio Cabello, Hardie presentó formalmente el Plan de Coordinación Federal 2026-2027, la estrategia oficial del gobierno argentino para mitigar los efectos del fenómeno de manera articulada y eficiente.
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