lunes, 24 de agosto de 2026
 
     
Milei vuelve al ruedo entre tensiones internas

El presidente retoma la actividad en la Casa Rosada mientras crecen las fricciones en el oficialismo y el peronismo busca reposicionarse.



Javier Milei convocó a su gabinete para este lunes a las diez de la mañana, poniendo fin a una ausencia prolongada de su despacho en Balcarce 50 que se extendió desde el 30 de julio. La orden llegó el domingo por la tarde a través de su secretaria privada, quien notificó a los principales funcionarios del Ejecutivo. Según trascendió, la decisión estuvo influida por la cobertura periodística de los últimos días, que había puesto el foco en esa llamativa ausencia. Un integrante del Gobierno lo sintetizó con resignación: la presión externa terminó incidiendo en la agenda interna. Más allá de la cuestión simbólica, lo cierto es que la frecuencia con la que un presidente ocupa su despacho no refleja necesariamente la intensidad de su trabajo cotidiano. Sin embargo, varios testimonios de personas cercanas al funcionamiento del Gobierno dan cuenta de una dinámica interna que genera inquietud. Quienes conocen el día a día de la administración señalan que existe un clima de autocensura entre los funcionarios: hay sugerencias que se evitan, propuestas que no llegan a plantearse y correcciones que se omiten por temor a recibir una respuesta hostil del presidente. El cálculo, para muchos, es claro: mejor guardar silencio que arriesgarse a un encontronazo. Se dice incluso que esa lógica alcanzaría a funcionarios de alto rango en el área económica. Esta situación no es completamente nueva, pero preocupa en particular en momentos de tensión, cuando la toma de decisiones requiere información completa y libre de filtros. Un funcionario del Ejecutivo, un diputado y un senador coincidieron en manifestar su decepción ante ciertas expresiones públicas del mandatario y el efecto que generan sobre su figura de liderazgo. Aunque también hay sectores del oficialismo que celebran esas mismas declaraciones, queda claro que el espacio gobernante no es monolítico. Mientras Milei se mantuvo en la Quinta de Olivos, su hermana Karina tomó un protagonismo inusitado. La secretaria general de la Presidencia encabezó reuniones con gobernadores y legisladores libertarios, y fue la interlocutora directa en la comunicación con Mauricio Macri. Lo que antes podía interpretarse como una delegación circunstancial, hoy se entiende de otra manera: el propio presidente siempre la llamó 'El Jefe', y los actores políticos empezaron a comprenderlo en la práctica. El ascenso de Karina coincidió con un corrimiento de Santiago Caputo de la conducción comunicacional del espacio. Ese rol lo ocupa ahora Santiago Oría, cineasta a cargo de las realizaciones audiovisuales de la Presidencia, quien trabaja junto al influencer Iñaki Gutiérrez. Este último, además de responder directamente a los hermanos Milei, construyó un vínculo fluido con Martín Menem y con Sharif Menem, referente juvenil del espacio en la Cámara de Diputados. La estrategia comunicacional del Gobierno viró desde la centralidad en la red X hacia plataformas como Instagram y TikTok, apuntando a un público masculino y joven que el oficialismo teme perder. En ese marco, Sharif e Iñaki organizaron un encuentro de la juventud libertaria en Jujuy junto a referentes como Eugenia Rolón y Rocío Gómez, con la mira puesta en otras diez recorridas provinciales que culminarían en un plenario nacional. El sector juvenil quedó bajo la órbita del karinismo, desplazando a estructuras que antes tenían mayor peso en ese terreno. En paralelo, el peronismo observa el escenario y evalúa un reposicionamiento hacia el centro del espectro político, buscando capitalizar las fisuras del oficialismo y construir una alternativa que pueda resultar competitiva de cara a los próximos desafíos electorales.
   
     
 
 
 
 
 
 
VER ARCHIVO DE NOTAS