sábado, 22 de agosto de 2026
 
     
EE.UU. advierte sobre espionaje chino en la región

El embajador Peter Lamelas alertó que la ley china obliga a empresas como Huawei a compartir datos con los servicios de inteligencia de Beijing.



El representante diplomático de Estados Unidos en Buenos Aires, Peter Lamelas, renovó este martes su llamado a los países latinoamericanos para que eviten contratar tecnología y servicios de compañías chinas. El argumento central es que la normativa vigente en China obliga a esas firmas a poner sus datos a disposición del aparato de inteligencia del gobierno de Beijing, lo que abre la puerta al espionaje y a los ataques cibernéticos. Lamelas difundió el mensaje a través de su cuenta oficial en la red social X, replicando una publicación del subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Juan Pablo Segura, hijo de padres argentinos y funcionario recientemente confirmado por el Senado estadounidense como responsable de la política exterior de Washington hacia América Latina. El diplomático fue específico al nombrar a las empresas que considera de alto riesgo: Huawei, ZTE, Hikvision, Hytera, Dahua y DJI. Según su postura, todas ellas responden en última instancia a las directivas del Partido Comunista chino y, por lo tanto, cualquier infraestructura que las incorpore queda expuesta a interferencias externas. Por eso instó a los aliados de Washington en el continente a migrar cuanto antes hacia proveedores que consideren confiables, como forma de proteger tanto a sus ciudadanos como su soberanía. No es la primera vez que Lamelas sale a cuestionar públicamente la presencia de tecnología china en proyectos estratégicos de la región. Ya había pedido que Huawei fuera excluida de iniciativas vinculadas al sector energético y minero, señalando que la seguridad de los datos es una condición indispensable para atraer inversión extranjera. Esa advertencia se produjo luego de que la embajada alertara a una distribuidora eléctrica de la provincia de Neuquén por haber firmado un contrato con una firma china. Ante empresarios del sector energético reunidos en el foro AmCham Energy, Lamelas fue contundente: sostuvo que China exige a sus compañías entregar al Estado el acceso a cualquier dato que circule por su tecnología, y que esa condición es incompatible con el tipo de garantías que reclaman los inversores extranjeros que buscan ingresar al mercado argentino, especialmente en el desarrollo de Vaca Muerta. "¿Por qué en uno de los países más libres del mundo no se permite comprar ni vender equipos de Huawei?", preguntó retóricamente. En ese mismo encuentro, el embajador confirmó que Washington analiza participar en el financiamiento de un proyecto de transmisión eléctrica denominado AMBA I, cuyo costo estimado ronda los 800 millones de dólares y que tiene como objetivo aliviar la saturación de la red en el área de mayor demanda energética del país. El alcance del mensaje trasciende a la Argentina. La publicación del subsecretario Segura apunta directamente a toda la región, y su difusión no parece casual: se produjo apenas un día después de que Brasil anunciara una licitación millonaria para construir uno de los diez supercomputadores más potentes del mundo, orientado al desarrollo de herramientas de inteligencia artificial. La inversión proyectada supera los 1.000 millones de reales, equivalentes a unos 192 millones de dólares, y la ceremonia de lanzamiento estuvo encabezada por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva en el estado de Rio Grande do Norte. En paralelo, Brasil también anunció la construcción de un segundo supercomputador de menor escala en Río de Janeiro, bajo un acuerdo que involucra a las empresas chinas Huawei e iF, lo que refuerza el trasfondo geopolítico del llamado estadounidense.
   
     
 
 
 
 
 
 
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