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| sábado, 22 de agosto de 2026 |
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La base naval de Punta Indio pierde funciones clave
La Armada trasladará sus unidades principales a Bahía Blanca desde 2027, lo que preocupa a los trabajadores y vecinos de Verónica.
La Base Aeronaval Punta Indio, con más de un siglo de historia y ubicada junto a la localidad bonaerense de Verónica, atravesará una transformación profunda. La Armada Argentina resolvió reducir su estructura operativa, reubicar sus unidades más importantes en la Base Aeronaval Comandante Espora, próxima a Bahía Blanca, y reconvertir la instalación en una estación aeronaval de menor envergadura. El proceso está previsto para arrancar en enero de 2027 y ya encendió las alarmas entre los trabajadores, las autoridades locales y los habitantes de una comunidad que depende en gran medida de la actividad militar.
La medida responde a un plan de reorganización de la Aviación Naval que busca adecuar la estructura de la fuerza a los recursos disponibles, tanto operativos como presupuestarios. En ese marco, la Escuela de Aviación Naval, la Escuadrilla Aeronaval de Vigilancia Marítima y su taller serán mudados a Comandante Espora, que se encuentra a unos 570 kilómetros de distancia. La base de Punta Indio no desaparecerá por completo, pero funcionará con una dotación y una infraestructura significativamente más reducidas.
Según trascendió, la decisión se enmarca en un programa de transformación que la Armada proyecta ejecutar a lo largo de cinco años, con el objetivo de ajustar sus capacidades a la realidad operativa y financiera actual. La lógica es evitar la duplicación de recursos: mantener dos instalaciones con funciones similares, cuando los medios disponibles son escasos, resulta insostenible.
La base tiene 101 años de trayectoria y fue, junto con Comandante Espora, uno de los pilares de la Aviación Naval argentina. Su infraestructura fue concebida para una fuerza que contaba con muchos más medios que en la actualidad, incluyendo la operación de portaaviones. Esa brecha entre el diseño original y la realidad presente queda en evidencia en las cifras de personal: en su momento de mayor actividad, la base albergó cerca de 1.000 militares y otros tantos civiles. Hoy cuenta con aproximadamente 300 efectivos militares y entre 160 y 185 trabajadores civiles.
En cuanto al equipamiento, las aeronaves de vigilancia marítima, destinadas entre otras tareas al monitoreo de la zona económica exclusiva, serán trasladadas junto con la Escuela de Aviación Naval. El taller, en cambio, dejará de operar directamente, dado que Comandante Espora ya dispone de su propia infraestructura de mantenimiento.
Esta reorganización forma parte de un proceso más amplio de achicamiento y reordenamiento que la Armada viene llevando adelante en los últimos años. Entre los cambios mencionados se cuentan la desincorporación definitiva de los aviones Super Étendard, la reestructuración de algunas escuadras y el pase de una de ellas a reserva. Además, se informó que los aviones P-3 cuya incorporación está en carpeta tendrán su base de operaciones en Trelew, provincia de Chubut.
El impacto humano de la medida es uno de los aspectos que más preocupa en Verónica. El personal militar será en parte trasladado a Espora, mientras que otros podrán ser destinados a distintas unidades de la fuerza. La situación de los trabajadores civiles es más incierta: algunos podrían ser reasignados dentro de la Armada, pero quienes no encuentren un lugar en la nueva estructura quedarían en una situación de alta vulnerabilidad laboral. Para una localidad donde la base es un motor económico y social central, las consecuencias del achicamiento podrían sentirse durante años.
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