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| viernes, 21 de agosto de 2026 |
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El RENAR fue reorganizado y amplía su rol
Un decreto oficial redefinió las funciones del organismo de control de armas, incluyendo su participación en investigaciones penales.
El Poder Ejecutivo nacional firmó el decreto 770/2026 para reorganizar el Registro Nacional de Armas, conocido como RENAR, redefiniendo sus objetivos, su estructura interna y el alcance de sus atribuciones. La norma quedó publicada este viernes en el Boletín Oficial y forma parte de una serie de transformaciones que viene atravesando el organismo en el último período.
Entre las competencias que establece la norma se encuentra el registro, la autorización, el control y la fiscalización de todas las actividades relacionadas con la fabricación, comercialización, tenencia, portación, importación, exportación y destrucción de armas de fuego, municiones, pólvoras, explosivos y materiales afines. La única excepción que contempla el decreto es el armamento perteneciente a las Fuerzas Armadas, que queda fuera de la órbita del organismo.
El RENAR tendrá además a su cargo la administración del Banco Nacional de Materiales Controlados y su red de depósitos, donde se almacenan armas, municiones y otros elementos que serán destruidos. También participará en campañas de concientización pública, colaborará con investigaciones judiciales vinculadas a armas de fuego y explosivos, y llevará adelante operativos e inspecciones en todo el territorio nacional.
El decreto le otorga al organismo un papel activo en la prevención de la violencia armada y en la lucha contra el tráfico ilegal de armas. Asimismo, lo obliga a generar estadísticas periódicas sobre hechos relacionados con el uso de armas, información que deberá ser compartida con los organismos encargados de diseñar políticas contra el tráfico ilícito.
En cuanto a su conducción, el RENAR quedará bajo la responsabilidad de un director ejecutivo con rango de secretario, acompañado por un subdirector ejecutivo con rango de subsecretario. Ambos serán designados directamente por el Poder Ejecutivo. La norma aprueba la estructura de los dos primeros niveles operativos, aunque le da al titular del Ministerio de Seguridad la facultad de modificar el segundo nivel sin necesidad de crear nuevas unidades ni incrementar el presupuesto, siempre que intervenga previamente la Dirección Nacional de Diseño Organizacional.
El decreto también actualiza los cargos del ministerio que conduce Alejandra Monteoliva dentro del Sistema Nacional de Empleo Público, con incorporaciones, derogaciones y homologaciones que no suponen un aumento ni en unidades organizativas ni en el gasto asignado.
Además, la norma elimina dos objetivos que estaban vigentes desde el decreto 50 de 2019, correspondientes a la Secretaría de Seguridad Nacional y a la Subsecretaría de Intervención Federal. Ambos se superponían con funciones propias del RENAR, y su supresión busca eliminar esas duplicaciones dentro del organigrama ministerial.
Por otra parte, el decreto deroga una decisión administrativa y una resolución del año 2016 que habían aprobado la estructura del anterior organismo descentralizado, conocido como ANMaC. Con esta medida se cierra formalmente esa etapa institucional y el RENAR queda consolidado como el único marco normativo vigente para el control de materiales controlados en el país.
En línea con este proceso de modernización, una resolución publicada a mediados de este mes estableció que la plataforma de Trámites a Distancia será el único canal válido para que los usuarios de explosivos, nitrato de amonio, pirotecnia y otras sustancias controladas gestionen su inscripción o reinscripción ante el organismo. La medida digitaliza por completo un trámite que hasta ahora podía realizarse en papel, sin modificar los requisitos técnicos, jurídicos ni de seguridad exigidos.
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