viernes, 21 de agosto de 2026
 
     
El financista de AFA usó a Tapia para hacer negocios

Ariel Vallejo reconoció que su cercanía con el titular del fútbol argentino le abrió puertas en los clubes, mientras enfrenta cargos por más de 108 millones de dólares.



El empresario Maximiliano Ariel Vallejo, al frente de la billetera virtual Sur Finanzas, reconoció abiertamente que su relación con Claudio Tapia, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, le sirvió para acercarse a dirigentes de clubes y cerrar acuerdos comerciales. La admisión ocurrió en el marco de una investigación federal que lo acusa de asociación ilícita, lavado de dinero, cobro de tasas usurarias y administración fraudulenta por una suma que supera los 108 millones de dólares. En declaraciones públicas, Vallejo fue contundente: subir una foto junto al máximo dirigente del fútbol local le facilitó enormemente el contacto con las instituciones deportivas. Esa imagen, tomada en las propias oficinas de la conducción del fútbol argentino, se convirtió en un elemento central para entender cómo Sur Finanzas logró operar como financista de al menos 16 clubes del país. Sobre el encuentro con Tapia, el empresario aseguró que el dirigente actuó de buena fe. Según relató, le explicó su actividad, manifestó su intención de convertirse en sponsor de la Liga y obtuvo una respuesta positiva. Vallejo también aclaró que su empresa ya tenía acuerdos con tres o cuatro clubes antes de ese vínculo, pero que la foto con el jefe del fútbol argentino aceleró notablemente el resto de las negociaciones. En cuanto a su situación patrimonial, el financista defendió el origen de su fortuna y aseguró que todo está debidamente declarado ante el fisco. Afirmó tener actividad comercial formal desde 2009 y que desde 2018 se dedicó exclusivamente al mundo de las finanzas. Declaró un patrimonio líquido superior a 1.900 millones de pesos, además de propiedades e inmuebles. Señaló que su holding facturaba más de 500 millones de pesos brutos mensuales y proyectó esa cifra a lo largo de cinco años para graficar la dimensión de su negocio. En el plano judicial, el Juzgado Federal de Lomas de Zamora mantiene un embargo preventivo que impide operar a Sur Finanzas PC SA. Sin embargo, Vallejo destacó que su clave tributaria, que había permanecido bloqueada durante meses, fue liberada el 7 de agosto último, lo que le permite retomar actividades. También subrayó que la empresa nunca recibió un sumario del Banco Central y que la licencia sigue vigente. En paralelo, más de cien empleados acumulan meses sin percibir sus salarios. Uno de los episodios más llamativos de la causa fue el secuestro judicial de una Ferrari California descapotable negra asociada al empresario. Vallejo explicó que el auto había sido vendido meses antes a una agencia y que quien lo tenía en su poder al momento del procedimiento era el comprador actual. Con humor, reconoció que apenas lo usó porque las calles del conurbano bonaerense no son precisamente las más aptas para ese tipo de vehículo. Los investigadores, sin embargo, apuntan a un universo mucho más amplio. La fiscalía detectó una flota de aproximadamente 20 autos de alta gama —entre ellos modelos de Porsche, Mercedes-Benz, Audi, BMW y Alfa Romeo, más camiones de caudales— inscriptos a nombre de familiares y personas cercanas al imputado. La hipótesis judicial sostiene que esa maniobra buscaba ocultar la verdadera magnitud del patrimonio de Vallejo. La investigación también pone el foco en los lazos entre Sur Finanzas y el Club Atlético Banfield, uno de los vínculos que la fiscalía, encabezada por Cecilia Incardona, sigue de cerca mientras la causa continúa avanzando.
   
     
 
 
 
 
 
 
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